Lo más visto

Urge un verdadero censo poblacional

Enlace copiado
Urge un verdadero censo poblacional

Urge un verdadero censo poblacional

Urge un verdadero censo poblacional

Urge un verdadero censo poblacional

Enlace copiado
De las prioridades que tiene El Salvador a corto plazo, está la realización de un verdadero censo de población plenamente veraz en materia de datos demográficos que reflejen cifras precisas, reales y confiables de cuántos salvadoreños somos; sumando a los que estamos dentro del territorio como a los que están en el extranjero.

Un nuevo censo poblacional está cerca. Su realización se está considerando para 2018 en cumplimiento del plazo técnico recomendado para la ejecución de este tipo de evento demográfico.

Es de suponer que tal evento no será tarea fácil ni sencilla dada las condiciones de inseguridad imperantes en el país, lo que hace comprensible que su montaje y ejecución sean dos actividades complejas que en perspectiva constituyen todo un reto. Sin embargo, esta probabilidad no debe ser pretexto para no efectuar una medición demográfica seria, responsable, veraz, transparente y confiable, sobre todo en la presentación de las cifras finales del futuro ejercicio.

Sería lamentable que se repitiera la misma historia perversa de oficialización de resultados imprecisos e inconsistentes como se hizo en el censo de 2007; con cifras irresponsablemente manipuladas por las siniestras decisiones políticas de funcionarios de ese entonces que, abusando del poder que ostentaban y de su ignorancia en materia demográfica, optaron por efectuar una “cirugía plástica de cifras” para forzarle a El Salvador un ficticio rostro de país de renta media, cuando el progresivo deterioro económico del pueblo demuestra lo contrario.

En naciones avanzadas, semejante abuso hubiera sido delito serio y pecado social imperdonable, provocando la penalización de los hechores de tan atrevida “mentira demográfica”; un desatino de nocivas consecuencias que puede tipificarse como delito de “lesa patria”, pues traiciona al Estado falseando y alterando la información demográfica que es patrimonio sumamente valioso para la planeación estratégica de muchas áreas del quehacer nacional y del diseño de la ruta evolutiva que debe trazar cualquier Gobierno decente y formal.

Sabemos que todo censo de población requiere un presupuesto millonario para sufragar los recursos humanos y materiales que exige su montaje y ejecución. Y eso con seguridad no será obstáculo para que El Salvador lleve a cabo la medición demográfica prevista, pues la ayuda internacional siempre está dispuesta a respaldar financieramente esta vital tarea de país. Lo importante es enfatizarle al Gobierno y a los funcionarios que estarán a cargo del proceso el manejo recto, transparente, responsable y honesto, no solo de los recursos económicos y materiales, sino también de los resultados cuantitativos y cualitativos que brinde la próxima investigación demográfica nacional.

El censo de población y vivienda de 2018 será una buena oportunidad para la pertinente rectificación de los datos oficiales de población de El Salvador y la veraz actualización de sus cifras demográficas. El país necesita un registro de información referencial nueva y fehaciente que sirva a la fundamentación de los futuros planes de desarrollo social y proyectos de crecimiento económico sustentados en la verdad demográfica.

Bienestar social y prosperidad económica no son efectos mágicos, sino resultados reales de una planeación estratégica inteligente, que por principio debe sustentarse con información demográfica auténtica, para medir la efectividad de la dinámica proyectiva nacional.

Expertos en sistemas de calidad expresan: “Lo que no se mide bien no se puede mejorar correctamente”. Queremos mejorar y sacar adelante a El Salvador, hagamos bien las cosas. Que el próximo censo poblacional sea un ejercicio socio-económico y demográfico verdadero. ¡Urge!

Tags:

  • prioridades
  • poblacion
  • censo
  • renta media
  • maquillaje

Lee también

Comentarios