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Velas no desplegadas

Licenciado en Economía con Master en FinanzasHay vientos favorables¹ pero no se trasladan en mejoras del día a día de los salvadoreños. Estados Unidos pasa por un buen momento, marcando una tasa de desempleo que continúa mostrando una tendencia de descenso y se ubica en 4.2 %.
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El viento sopla sobre la región, los países vecinos avanzan y toman parte de ese viento. Datos recopilados por el Consejo Monetario Centroamericano indican que entre 2008 y 2016, el crecimiento económico centroamericano, promedió 4.1 % y la inversión extranjera llegó, al menos, en $620 millones por año a cada país.

Evidentemente, El Salvador no es una isla económica, y el entorno lo influye; sin embargo, debido a factores cuya mayor trascendencia son internos, la economía nacional continúa anclada. Con características similares, y problemas semejantes, la misma fuente para el mismo periodo indica que el país permanece con un crecimiento económico de 1.9 % y recibe en promedio $132 millones en inversión extranjera. Lo anterior se observa a pesar de que las remesas, factor que lo diferencia, ha ido creciendo cada vez más, alcanzando 10 % en agosto, lo cual no deja de manifestar que la vinculación entre remesas, demanda interna y crecimiento económico: son un engranaje venido a menos².

¿Será que el país no tiene velas que capten ese viento?, la respuesta es que sí las tiene, pero no las despliega. Aspectos que van desde el desorden vial al aduanero, hasta la delincuencia lo paralizan. A los cuales se suman las extorsiones que golpean los emprendimientos de pequeños empresarios y la difícil decisión de algunos padres de familia que prefieren no mandar a sus hijos a la escuela por la delincuencia, entre otros.

Aquí se busca con esmero el porvenir, pero la ruta que pueda transformarse en rumbo se desvanece ante la crispación, triunfando entonces la duda y la incertidumbre, factor económico que documentadamente afecta a las economías. Investigaciones recientes sugieren que la elevada incertidumbre económica y política tiene un efecto en desmejorar tanto la inversión como el empleo³.

Aunque la relación de finanzas públicas complicadas e incertidumbre es clara, y el epíteto para calificar el ajuste fiscal más repetido es “impostergable”, los vientos favorables no parecen ofrecer el momento propicio. No es lo mismo realizarlo después, en un contexto internacional adverso, con mayores precios del petróleo.

Muchas energías se gastan inútilmente, dejando inconclusas tareas pendientes, como: reformas a la ley APP, los planes en torno al centro logístico, o activar finalmente el puerto de La Unión, que podrían impulsar mayor cercanía y renovar el clima de confianza entre el sector privado y público, pero a pesar del viento, son velas no desplegadas.

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¹ Informe de Coyuntura Económica de FUSADES, noviembre 2017.

² https://www.laprensagrafica.com/opinion/Remesas-demanda-interna-y-crecimiento-economico-un-engranaje-venido-a-menos-20170129-0050.html

³ http://www.policyuncertainty.com/media/EPU_BBD_Mar2016.pdf “Measuring Economic PolicyUncertainty”, Baker, Bloom, Davis, March 2016

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