Lo más visto

Ver hacia adentro

Enlace copiado
David Escobar Galindo / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

David Escobar Galindo / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Uno de los grandes problemas que venimos enfrentando funcionalmente los habitantes del mundo actual consiste en que las dinámicas culturales en boga están obsesionadas por enseñarnos a mirar hacia afuera, como si todo lo que hay dentro de cada uno de nosotros fuera una especie de bodega de imágenes que están fuera de nuestro control.

Lo que podríamos llamar la desespiritualización de la vida contemporánea viene haciendo que lo espiritual se vaya convirtiendo en un objeto exótico, que tiene pocos lugares de acogida en los espacios del presente. Pero sólo bastan unos minutos de reflexión para llegar a reconocer que si algo contribuye a hacer de este mundo un lugar desconocido es la ausencia o al menos la escasez de visiones reveladoras de nuestra geografía interior.

Necesitamos personalizar conscientemente esa geografía que nos identifica. Algunos son seres de llanura; otros podrían ser seres de montaña; no faltan los seres de vocación oceánica; están proliferando cada vez más los seres de comunidad urbana; también existen los seres de laberinto subterráneo; y podríamos seguir enumerando.

Para poder funcionar haciendo que armonicen virtuosamente lo interno y lo externo es indispensable orientar la vista de la conciencia como si fuera un foco pendular, que comunica nuestras facetas existenciales a cada instante. Y a tal fin, desde muy temprano en la vida hay que irse entrenando en el conocimiento de la espacialidad íntima que nos identifica como seres irrepetibles. Yo diría que desde siempre soy ser de montaña, y así me siento tan a gusto en las espesuras que le dan abrigo a mi naturaleza.

Lee también

Comentarios