Lo más visto

Más de Opinión

¡Viva la Revolución industrial cuscatleca!

Enlace copiado
José Afane

José Afane

Enlace copiado

La revolución industrial, que se originó en el Reino Unido en los 1800, sucedió por causas similares a las que estamos padeciendo en El Salvador: acelerado crecimiento de la población, incremento en la demanda de productos y alimentos, falta de oportunidades, falta de rotación de cultivos y necesidad de desarrollo.

Estas razones son el caldo perfecto para gestar nuestra propia revolución industrial. Sumémosle un país de tan solo 21,000 kilómetros cuadrados, con tierra fértil, abundante mano de obra, buena conectividad, somos hub de Avianca, contamos con acceso al Pacífico, con comunicaciones de primer mundo y generamos energía por diversas formas, y nos daremos cuenta de que tenemos un escenario más propicio que el de Inglaterra, cuando revolucionó su industria.

Si no revolucionamos nuestra nación, prevalecerán los descontentos sociales, la frustración, la migración y la delincuencia. Sumémosle el desempleo, la educación precaria y la dependencia agrícola, y el resultado es un caldo podrido, perfecto para seguir cosechando pobreza.

No podemos seguir dependiendo de la agricultura. Los precios están por los suelos, con mínima o nula rotación de cultivos, altas tasas de desempleo, también en el campo, y extensiones agrícolas limitadas. Entonces, ¿qué tenemos que hacer? Industrializarnos, respuesta definitiva.

En la década de los setenta, Texas Instruments nos dio una probadita de la revolución industrial, pero en probadita se quedó, pues nos abandonaron cuando la guerra estalló. Es hora de retomar el rumbo, más ahora que estamos solidificando nuestros lazos diplomáticos con la China. Aprovechemos al máximo dicha relación; convirtámonos –al fin– en centro de distribución logístico. Que rujan los motores de las maquilas y máquinas ensambladoras de productos, como rugen en el norte de México. Ya es hora de exigir desarrollo, y no solo limitarnos a emitir nuestro voto. ¡Viva la revolución industrial cuscatleca!

La distribución de productos asiáticos en EUA ha bajado al 12 %. Y las exportaciones de EUA a China han subido un 19 %. Con la subida del 10 % en aranceles a las importaciones asiáticas a productos chinos, los chinos han generado más de $300 billones en pérdidas, y muchos de estos productos afectados están a punto de desaparecer del continente americano. Qué mejor momento para que la China tome ventaja geográfica exportando desde nuestro mercado, estimulando así nuestro desarrollo.

En Kenia los chinos (por medio de una APP) echaron a andar el metro más moderno del África. Esto, y/o un periférico, sería una maravilla para San Salvador. ¡Salú, malditas trabazones! Solo imagínese el ahorro de tiempo y dinero. ¿Algún día?

Tenemos todo para gestar nuestra propia revolución industrial: salvadoreños trabajadores, jóvenes tecnológicos, un país geográficamente privilegiado. Pongámonos las pilas, aprovechemos a los gringos y a los chinos, y a trabajar se ha dicho. Ya no podemos seguir en el siglo pasado.

Tags:

  • revolución industrial
  • agricultura
  • rumbo
  • China
  • EUA
  • mercado

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines