Lo más visto

Volvemos a lo mismo

Y al volver a la normalidad nos encontramos con los mismos temas de país que los políticos y los funcionarios se empeñan en no resolver. No los resuelven por falta de voluntad o por incapacidad.
Enlace copiado
Enlace copiado
Semana Santa vino con enjambre sísmico en el Área Metropolitana de San Salvador. En ese periodo hubo varios cientos de accidentes de tránsito y varias decenas de muertos. Los accidentes se dan por falta de concentración; por falta de precaución y por irrespeto a las normas de tránsito. El teléfono y el chat no se deja ni un momento. Y, durante la Semana Santa, los accidentes de tránsito fueron la principal causa de muertes.

Protección Civil desplegó por calles, carreteras y zonas públicas, miles de personas para efectuar, dicen, “acciones de seguridad, vigilancia y socorro en carreteras, playas, balnearios, centros turísticos y en los eventos religiosos”. Se hicieron sentir y se agradece. Aunque en algunas playas, ciudadanos poco informados continuaron luciéndose en motos y vehículos poniendo en riesgo a los visitantes. Cuesta cumplir con la ley.

Descansados y renovados física y espiritualmente, se vuelve a la tarea de producir en cada uno de los espacios de trabajo. Se vuelve con el empeño de cumplir con la tarea encomendada de la mejor forma. Se vuelve con la ilusión de cumplir con metas y objetivos personales. Se vuelve a la normalidad.

Y al volver a la normalidad nos encontramos con los mismos temas de país que los políticos y los funcionarios se empeñan en no resolver. No los resuelven por falta de voluntad o por incapacidad. Esa es la pregunta que, al escucharlos y verlos, cualquier persona se hace. Y al hacerse la pregunta, con suficiente y sobrada razón, sigue la de ¿hasta dónde nos quieren llevar?

¿Hasta dónde nos quieren llevar? El empeño debería concentrarse en asegurar que se crean, se mantienen y se fortalecen las condiciones para que la gente produzca bienes y servicios competitivos. Que los produzca bien, que los venda bien y que pague los impuestos que corresponden. Pero, se olvida que hay que producir para recaudar y distribuir.

Hay empeño por apoyar a la mype con estrategias innovadoras. Hay empeño por crearle condiciones para que aproveche mercados nacionales e internacionales. Pero esto demanda perseverancia y trabajo sostenido en el tiempo. No es fácil hacer crecer a una empresa mype en un entorno de inseguridad y de extorsiones. No es fácil hacer crecer a una empresa mype con requerimientos y procesos engorrosos para la producción y la comercialización que elevan los costos.

Hay discurso por atraer inversión extranjera. Se escucha y hasta se conoció de otra marca de país. Pero las condiciones son poco favorables. Insisto. Es caro producir en nuestro país. Hay otros países con mejores condiciones y que son más atractivos para cualquiera. Y en nuestra región centroamericana tenemos ejemplos claros con Honduras.

Honduras... ha logrado lo que El Salvador declara pero no hace. Penoso. Honduras... ha logrado convocar y concertar con diversos sectores. Envidiable. Honduras tiene visión y liderazgo. Acá esto es una carencia. Honduras participa en el Triángulo Norte y seguramente tomará mayor ventaja que El Salvador.

En este ambiente con discusiones y diferencias no resueltas, nuestros principales socios tienen razón de cuestionar la efectividad de sus inversiones; de esas inversiones que se canalizan vía cooperación internacional y que no dan el resultado esperado en el marco de sus prioridades. Se desarrollan competencias, se abren centros para estimular emprendimientos que no se traducen en oportunidades de trabajo ni de autoempleo.

No hay nada nuevo... Los funcionarios siguen sin entender los sutiles mensajes nacionales e internacionales. Seguimos con los casos de corrupción que sorprenden por la compleja red de complicidad. Seguimos esperanzados con el combate a la impunidad pero se avanza a paso lento. Seguimos con las deportaciones masivas y con el riesgo que se incrementen en el corto plazo. Seguimos.

Seguimos con problemas no resueltos y con promesas insatisfechas. ¿Por incapacidad o por falta de voluntad? Y así, estamos a pocos días del octavo año de gobierno del FMLN en el Órgano Ejecutivo. Llevan ocho años, estimulando la participación y la consulta ciudadana sin responder a lo que la gente propone. Llevan ocho años y han generado suficiente temor sobre el rumbo de país.

El irrespeto a la separación de poderes; el irrespeto a la ley; el irrespeto a los bienes privados, como son las pensiones; el discrecional manejo de la información pública; la falta de prioridad en la asignación de recursos públicos; la cuestionada efectividad en los resultados... son temas que merecen reflexión a 8 años de gobierno.
 

Tags:

  • Enjambre sisimico
  • semana santa
  • politicos
  • incapacidad
  • inversion

Lee también

Comentarios