Lo más visto

Más de Opinión

Votar en dictadura

Enlace copiado
Enlace copiado

No hay dudas sobre la existencia de una dictadura en Venezuela. La oposición democrática representada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) decidió participar en las elecciones regionales del pasado 15 de octubre. En uno de mis artículos anteriores advertía: “En las actuales condiciones la oposición democrática representada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no debería participar en las elecciones regionales, ya que con su participación sería legitimar la dictadura y someterse a un seguro fraude orquestado por el Consejo Nacional Electoral chavista (CNE) y la ilegal asamblea constituyente” (19-agosto-2017).

En este sistema electoral, donde todas las reglas del juego favorecen al oficialismo, no se puede esperar más que la consolidación de un fraude, que fue lo que ocurrió, las elecciones no fueron libres ni justas. No se pueden reconocer los resultados de una elección cubierta de anomalías, no se han respetado valores esenciales de la democracia como son la transparencia y la libertad. La dictadura chavista usó los recursos públicos del Estado y convirtió el hambre del pueblo en un arma electoral, tres días antes de las elecciones apareció como por arte de magia la comida en los barrios pobres, cambiaron los sitios de votación que le eran incómodos al chavismo, elegía sitios alejados para los votantes opositores, los colectivos armados maduristas amenazando a los votantes y manipularon los resultados finales.

Según el CNE el oficialismo (PSUV) obtuvo 17 gobernaciones y la oposición (MUD) 5, faltando una que está en disputa, con este anuncio fraudulento queda evidenciada la actitud de la dictadura de mantenerse en el poder a cualquier costo. La exigencia de la MUD de pedir una auditoría electoral de este proceso no es viable, sencillamente porque el chavismo controla todo y si esta auditoría la va realizar el CNE o la ilegal asamblea constituyente es lógico pensar que los resultados serán los mismos. Estos resultados no concuerdan con la realidad del país y cuando un gobierno es responsable del hambre y miseria de millones de personas, del alto costo de la vida, una crisis económica sin precedente en la historia de este país, con los niveles de delincuencia más altos del mundo, en los hospitales la gente muriendo por no recibir atención, presos políticos, represión permanente a la disidencia, violación de Derechos Humanos, etcétera. En este contexto un Gobierno no puede tener el favor de los electores.

La resistencia radical opositora siempre cuestionó estas elecciones y sus argumentos de que el tiempo de elecciones y diálogo ya pasó lo justifican, ya que la democracia en este país fue sepultada el 30 de julio de 2017 con la elección ilegal e inconstitucional de la asamblea constituyente. Nicolás Maduro está aplicando una solución final, pesadilla al estilo nazi fascista que está llevando a una desesperanza y frustración de los venezolanos, ojalá que la comunidad internacional tome en serio la crisis venezolana y aumenten las presiones y sanciones contra esta dictadura criminal que con sus acciones ahoga una salida democrática a esta tragedia que se vive en Venezuela.

La opositora MUD debe reflexionar y reconocer sus desaciertos sobre este proceso electoral y reiniciar con un refrescado liderazgo las grandes jornada de lucha que le esperan para devolverle al pueblo la paz, democracia y libertad secuestrada por los chavistas.

Lee también

Comentarios