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¿Y cómo queda Hugo Martínez?

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Luis Laínez / Subjefe de Información de LA PRENSA GRÁFICA

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Las bases del FMLN están convocadas para votar hoy por la candidatura a la Vicepresidencia de la República, es decir, el complemento de la candidatura presidencial de Hugo Martínez. Pero a diferencia de la votación en la que el excanciller resultó electo, esta vez no hay de dónde escoger. Solo la diputada Karina Sosa se inscribió para el puesto. No hay competencia. Entonces, ¿es realmente una elección o solo la culminación de un proceso de ungimiento?

De hecho, esta era la fórmula que la dirigencia del Frente había ideado para Gerson Martínez, el exministro de Obras Públicas, para ungirlo como candidato presidencial. Hasta que vino el tsunami de las elecciones legislativas y municipales del 4 de marzo. Y entonces el “ministro estrella” terminó también untado de la derrota de la dirigencia. El entonces ministro de Relaciones Exteriores desafió a la cúpula y, como estrategia interna, se presentó a sí mismo como “el candidato de las bases”. Y la militancia del FMLN respondió. Hugo Martínez ganó con más del 70 % de los votos contra “el candidato de la dirigencia”.

El proceso prometía ser, entonces, un respiro de esperanza para la izquierda partidaria, una oportunidad de salir del foso en el que cayó tras el desgaste de dos períodos presidenciales y la derrota en las urnas del 4 de marzo. Hugo Martínez se presentó como el líder que dirigiría a la militancia efemelenista a los comicios presidenciales, con nuevos bríos y siendo un fuerte contendiente para conservar la presidencia.

Y entonces vino el anuncio de que el secretario general, Medardo González, era el jefe de campaña para la presidencial. Primera cadena hacia el candidato, que ya no tendría la autonomía que perfilaba tras haberse impuesto en las internas. Y el segundo golpe fue el nombramiento de Gerson Martínez como el encargado de elaborar el plan de gobierno. Nunca se había dado tanta importancia a este nombramiento, sino más bien al del candidato. Y la tercera atadura es la compañera de fórmula, que surge de la estrategia que tenían para el exministro de Obras Públicas, sin competencia alguna y solo con el respaldo de figuras cercanas a la dirigencia.

Entonces, ¿cómo queda “el candidato de las bases” cuando su jefe de campaña, su compañera de fórmula y el encargado del plan de gobierno son parte de la estrategia de la cúpula? Hasta el momento, no ha habido señales de independencia.

Toda esta estrategia en el Frente parece estar al servicio de otra votación interna, la de octubre próximo, cuando la militancia decidirá si continúa la actual cúpula o si se elige otra. La reelección, luego de 14 años, parece ser la prioridad de la dirigencia luego de haber perdido a su delfín.

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