Lo más visto

“Problemas de vestuario” en El Salvador

La semana pasada, el ministro de Finanzas de Japón hizo el siguiente comentario, respecto a las personas adultas mayores de su país: “Deberían darse prisa y morir”, en un contexto de aliviar los gastos del Estado, donde un 25% de la población japonesa tiene más de 60 años. Para 2050, habrá más japoneses de 80 años que de 15 años.
Enlace copiado
“Problemas de vestuario” en El Salvador

“Problemas de vestuario” en El Salvador

“Problemas de vestuario” en El Salvador

“Problemas de vestuario” en El Salvador

Enlace copiado
Muy fuerte, el comentario, para una población cuya cultura ha sido la de cuidar de sus ancianos y aprender de ellos. El tema del crecimiento y reemplazo poblacional se ha trasladado a las arenas políticas de casi todos los países, en particular, en aquellos donde la población va envejeciendo y no hay posibilidades de reemplazo.

Dicho hecho vuelve crucial el tema, por cuanto se trata de un problema existencial, ¿se quiere que haya reposición en la sociedad, o se pasa al olvido?

La sociedad norteamericana cuenta con una estructura de población compuesta por los americanos y los inmigrantes legalmente registrados (estos conforman más de un cuarto de la población), y se ha duplicado cada cincuenta años; a esta fecha la tendencia de la tasa de crecimiento en Estados Unidos es fuertemente inclinada hacia la baja, tanto así, que está por debajo del nivel normal de reemplazo.

De igual manera se predice que Japón, Europa y Corea del Sur descenderán en un 25 por ciento; China, también experimenta un decrecimiento agudo, producto de su política de “un único hijo”.

Este fenómeno, de la baja tasa de natalidad, trae consigo un fenómeno crucial, que es la conformación de la familia, y, ambos, impactan en la economía de un país. Directamente, se contrae la fertilidad de la fuerza laboral y con ello se va apagando “el motor de una economía”.

Lo que en el pasado fue una ventaja, altas tasas de natalidad y una cultura orientada a la familia, se convierte en un estado crítico, ya que al disminuir estos dos aspectos, se afecta el nivel de la “relación de dependencia”, que mide cuántos trabajadores se necesitan para mantener las personas mayores de 65 años, y que actualmente es del 16%.

Revisando los problemas de vestuario de El Salvador, aquellos que se guardan celosamente ante la luz pública, hay que hacer conciencia de que no hay fondos suficientes para cargar con el peso financiero de mantener a nuestros adultos mayores (anualmente entran más personas a edad de retiro y hay déficit para mantenerlos), que la generación de empleo no crece a los niveles esperados de poder generar un nivel positivo de la “relación de dependencia”, que la migración hacia afuera se mantiene en aumento, que no hay fuentes de inversión (por lo cual no hay ingresos vía impuestos para programas sociales para los adultos mayores), que los problemas sociales hacen que los jóvenes no se enrolen en la vida productiva, que se ha expandido el Gobierno, y que la discusión entre los políticos y religiosos sobre el tema ya no es sostenible (hay que declarar una tregua).

De cara al futuro queremos evitar crisis fiscales inimaginables, elaborando hoy un Plan Nacional de Desarrollo Integral, equilibrando el rápido crecimiento urbano, el modernismo, estimulando favorablemente la economía, orientando la sociedad hacia la familia, retomando los valores cívico-morales, equilibrando las jornadas laborales para que los jóvenes tengan tiempo de formar una familia, mejorar las condiciones laborales e ingresos, incentivar a que las personas jóvenes tengan por prioridad ser buenos padres, tener una casa y unirse en matrimonio.

Al salir a jugar seremos un mejor equipo.

Tags:

  • comentario
  • posibilidades
  • existencial

Lee también

Comentarios