Acuerdo familiar

Ahora se puede sentar con su familia y comunicarles que quiere que, entre todos, abonen a mejorar las finanzas de la casa.
Enlace copiado
Acuerdo familiar

Acuerdo familiar

Enlace copiado
OPINIÓN (Desde acá)

De cuentos y cuentas

*Periodista

¿Practicar el hábito del ahorro está entre sus resoluciones de año nuevo? Si es así, necesitará ayuda para cumplir con éxito su propósito. Y no, no hablo de un asesor financiero. El principal apoyo estará en su grupo familiar.

Los acuerdos familiares son importantes para todos los ámbitos de la vida doméstica, pero son indispensables cuando hablamos del éxito de un plan de ahorro en el hogar. Usted siempre puede optar por un sistema dictatorial, pero, créame, no tendrá los mismos resultados.

El primer paso es definir lo que quiere hacer. Tomar papel y lápiz, escribir de cuánto dinero dispone, por un lado, y cuáles son sus gastos fijos al mes (pago de vivienda, colegiaturas, alimentación, transporte, abono a deudas). Así podrá hacer su presupuesto. Lo ideal es que lo que usted gasta sea siempre menor a lo que usted gana, pero, ¿qué pasa si no es así?

Lograr un equilibrio financiero no es fácil y no se logrará de un día para otro. Así como le tomó tiempo acumular deudas y gastos, le tomará algún tiempo ordenarse. Si está en números rojos y le toca recurrir a instrumentos como las tarjetas de crédito para lograr cubrir sus gastos, es momento de hacer una revisión de los mismos.

Definir las áreas en las que se puede ahorrar es el segundo paso: facturas de telefonía, energía eléctrica, internet, cable, agua, y otros servicios siempre pueden reducirse con un cambio de plan o con un consumo racional de los mismos. Otros gastos son menos evidentes pero tienen impacto en el balance de fin de mes, como los denominados “gastos hormiga”, pequeñas compras que hacemos a diarios, casi sin pensar, y que creemos inofensivas por ser pequeñas. Llevar un registro de estos pequeños gastos y sumar cuánto representan como acumulado nos ayudará en este reordenamiento.

Ahora se puede sentar con su familia y comunicarles que quiere que, entre todos, abonen a mejorar las finanzas de la casa. Explíqueles que quiere tener más holgura, tranquilidad, espacio para ahorrar, etcétera, según sea su caso particular. Esto es además importante porque le estamos enseñando mejores hábitos financieros a nuestros hijos, al involucrarlos y al darles el ejemplo desde temprano.

El hogar es su empresa y su familia primaria son sus socios. Debe convencerlos de las bondades de darle un mejor rumbo a esta empresa para que se entusiasmen con la idea. Como socios, también, pueden todos aportar a las ideas de ahorro, de mejor uso de los recursos disponibles, de lo que se puede o no se puede adquirir, frecuencia y tipo de salidas familiares, y otras cosas que, en conjunto, abonarán a gastar menos, ahorrar más, y mejorar la calidad de vida de la familia.

Invertir en enseñanza, en experiencias, en recuerdos y en tiempo compartido siempre resulta mejor, y menos costoso, que enfocarse en lujos, marcas y modas. Los niños, a medida que van creciendo, deben disponer también de su propio dinero, para que tengan la oportunidad de manejarlo.

Fijar metas es un buen aliciente para mantener el enfoque en el nuevo plan de ahorros familiar. Estas metas pueden llevar a la par la reducción de deudas, si las tiene, y el nivel de ahorro. Se puede acordar el uso que se dará a una parte de dicho ahorro una vez se alcance la meta, como con un viaje, una comida especial o un implemento para el hogar.

Dese la oportunidad de comenzar, aunque sea con montos pequeños. Con el tiempo irá viendo los frutos y la diferencia. Los ahorros programados, en los que el banco debita y aparta en una cuenta especial una cifra determinada mensual o quincenal que usted defina, son una buena opción para iniciar.

Feliz año nuevo. Que 2015 nos permita gozar de más tranquilidad y menos angustias en la parte financiera.

Tags:

  • mariana belloso
  • acuerdo familiar
  • ahorro
  • deuda
  • finanzas

Lee también

Comentarios

Newsletter