Lo más visto

Antonio, un gran líder

Un hombre franco y genuino, un empresario creativo y un líder fuera de serie; cuya filosofía de vida ha estado siempre caracterizada por una espontánea sonrisa y una actitud positiva impregnada de un agradable magnetismo, con frases coloquiales de un humor sano y sobre todo, de ciertos valores prácticos y valederos, orientados a ayudar al prójimo.
Enlace copiado
Enlace copiado
Pocas veces en la vida nos encontramos con personajes importantes, respetables y famosos. Si usted alguna vez lo ha experimentado, sabe entonces a qué me refiero. Eso me recuerda que en mis años mozos, al principio de mi carrera en las comunicaciones, cuando recién regresaba del extranjero, conocí a quien siempre he reconocido como el padre de la publicidad de este país y me refiero a Antonio Lemus Simún, papá.

Un hombre franco y genuino, un empresario creativo y un líder fuera de serie; cuya filosofía de vida ha estado siempre caracterizada por una espontánea sonrisa y una actitud positiva impregnada de un agradable magnetismo, con frases coloquiales de un humor sano y sobre todo, de ciertos valores prácticos y valederos, orientados a ayudar al prójimo.

Lo comparto porque yo mismo fui beneficiado e influenciado por su vida y su forma de liderar una pujante compañía de publicidad. En aquellos días tuve la oportunidad de ser uno de sus cercanos colaboradores. En su agencia solo habíamos dos personas que hacíamos comerciales creativos, él y su servidor. Pero ese éxito que nos alcanzaba a todos los jóvenes que conformábamos su equipo de trabajo se debía a una sola cosa: la calidad de su liderazgo, su capacidad natural de otorgar autonomía a sus asistidos, abriéndoles espacio para que desarrolláramos nuestro potencial individual.

Él tenía esa agudeza, esa sensibilidad de valorizar a su gente, de descubrir las fortalezas de cada uno y  saber cómo utilizarlas para el bien común. Recuerdo que cuando yo entraba a su oficina a presentarle una nueva campaña jamás minimizaba mi aporte, por el contrario, si el identificaba algo que no estaba bien lo retomaba y lo adornaba de manera espontánea y genial. Era como estar trabajando con el Walt Disney de la publicidad.

Antonio Lemus Simún es un ícono, un hombre de quien aprendí que la vida está llena de retos y desafíos, y que en los momentos más difíciles debes levantarte, usar con ingenio los talentos y virtudes que Dios te ha regalado, para ponerlos a trabajar a favor de aquellos que el creador ponga en tu camino.

Tags:

Lee también

Comentarios