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Buenos ejemplos

El MOP y la CASALCO han decido unir esfuerzos para divulgar la ley e impulsar su implementación. Sin colores, sin diferencias, sin tajadas políticas y casi sin ruido.
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En un país en el que pareciera que la menor diferencia en opiniones, gustos, colores, creencias, entre otras cosas, es suficiente para desatar batallas campales con saldos fatales, creo que hemos dejado de ver los casos –que los hay– en los que las diferencias se dejan a un lado para echar a andar un proyecto común.

Uno de estos ejemplos es el trabajo conjunto que se dio hace varios meses entre la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO) y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) para proponer una Ley de Facilitación de Trámites. Sí, una gremial empresarial que muchos aún vinculan con la derecha o con términos como la “oligarquía” con Gerson Martínez, un ministro miembro del FMLN y funcionario de un Gobierno del FMLN, de izquierda.

En El Salvador hay un obstáculo para las inversiones y los nuevos proyectos que no tiene que ver con la inseguridad, ni con la percepción de incertidumbre política, ni todas esas cosas que se mencionan generalmente en los índices sobre clima de negocios: es el exceso de trámites. En un punto, una persona que quería iniciar una empresa debía hacer 50 procedimientos ante diferentes entidades.

Actualmente esto se ha reducido a ocho trámites, que toman unos 15 días para ser resueltos y que cuestan poco más de la mitad del ingreso promedio por persona en el país. Estos tiempos y costos aún duplican a los de países desarrollados, pero hay aún permisos, autorizaciones, papeleo que toma mucho más tiempo, y hay proyectos que se han estancado durante más de dos años por la falta de una firma.

Es en este punto que el MOP y la CASALCO decidieron trabajar juntos, ver dónde estaban los cuellos de botella y determinar por ley, entre muchas otras cosas, que ningún funcionario pudiera engavetar un proyecto o retrasarlo sin justificación. La legislación se propuso a la Asamblea Legislativa y los diputados la aprobaron.

El problema ahora ha sido que hay aún funcionarios, sobre todo en el interior del país, que alegan desconocimiento de dicha ley y por tanto no la cumplen. De nuevo, el MOP y la CASALCO han decido unir esfuerzos para divulgar la ley e impulsar su implementación. Sin colores, sin diferencias, sin tajadas políticas y casi sin ruido. Simplemente porque ambas partes están convencidas de que detener la inversión no le hace bien al país.

Recientemente, otro funcionario del Gobierno del FMLN, David López Villafuerte, llamó a los constructores para que asumieran junto a él un proyecto que ha estado abandonado durante años, y que ha sido objeto de cuestionamientos y polémica: la construcción de la presa El Chaparral. López Villafuerte preside la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), y decidió que el país necesitaba esta que será su quinta presa.

Esta presa fue abandonada en 2010, cuando la empresa que la construía alegó que las tormentas de ese año habían cambiado las condiciones geológicas y requerían de más dinero para continuar con el proyecto. Como era un proyecto llave en mano, que no admite modificaciones, la obra se paró. El Gobierno de Mauricio Funes firmó finalmente con ellos un acuerdo para pagarles los avances hechos hasta esa fecha, y una compensación de casi $30 millones para evitar llegar a un arbitraje internacional.

La forma en la que el contrato se dio por cerrado, el pago de la compensación y el estado de las obras han sido motivo de una investigación de la Fiscalía General de la República y de un examen especial por parte de la Corte de Cuentas de la República. Cualquiera podría haber dicho que era mejor dejar las cosas como estaban pero, tras obtener el aval de la Presidencia, CEL convocó a la CASALCO para que sean empresas locales las que finalicen la obra.

La CASALCO estuvo de acuerdo con que este es un proyecto que abonará al país, y con que dejarlo en manos de empresas locales generará empleo y aumentará la dinámica económica. De nuevo, colores aparte, los empresarios y el Gobierno le están apostando a un proyecto de país.

Les dejo este par de ejemplos, que conozco de primera mano, pero sé que hay muchos más. Busquémoslos, expongámolos, tomemos ejemplo. Esta carreta no avanzará nunca si cada quien insiste en jalar solo para su lado

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