Buzón

<p>Séptimo Sentido les invita a que nos hagan llegar sus opiniones, críticas o sugerencias sobre cualquiera de los temas de la revista. Una selección de los correos se publicará cada semana. Las cartas, en las que deberá constar quién es el autor, podrán ser editadas o abreviadas por razones de espacio o de claridad.</p>
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<p>&nbsp;</p><p><b>Más humano</b></p><p>Lo de Nahuaterique es una vergüenza para los dos países. Para Honduras porque peleó tanto y ahora los tiene abandonados. Y para El Salvador porque se llenó la boca con alegatos acerca de los daños a los pobladores y ahora no les brinda beneficios. Deberían, los dos gobiernos, tener un enfoque más humanístico.</p><p><b><i>Ángela Alarcón [email protected]</i></b></p><p><b><i><br /></i></b></p><p><b>En abandono eterno</b></p><p>Los habitantes de los exbolsones tienen que subsistir, son moradores en desamparo, que han vivido antes y después del fallo de La Haya en pobreza y abandono y eso los obliga a hacer uso de los recursos que tienen a la mano. Esos segmentos que estuvieron en disputa fueron y siguen siendo población olvidada por gobiernos de ambos lados. “Un bosque entre dos tierras” es el nombre de la crónica de Sigfredo Ramírez que narra cómo la gente defiende su actividad laboral a sabiendas de que es un ilícito; ya hubo muertos, sin embargo, aquella felonía seguirá porfiando mientras no se ofrezcan oportunidades a esos pobladores arrinconados. Los hondureños ganaron esas lengüetas terrícolas, pero las mantienen como botellas vacías. Es cierto que el contrabando no está permitido, pero en muchos otros casos se evaden millones en condiciones de vida completamente diferentes, mientras que los residentes de aquellos confines lo hacen para sobrevivir.</p><p><b><i>Julio R. Magaña Salinas &nbsp;/ &nbsp;[email protected]</i></b></p><p><br /></p><p><br /></p><p><b>Ojalá quede alguno</b></p><p>Por un lado está el que trata sobre problemas con el equilibrio entre pobreza y medio ambiente y, por el otro, el imparable genocidio de periodistas (en su mayoría ocurridos en México). Estos trabajos realizados por Sigfredo Ramírez y César Castro Fagoaga nos muestran cómo son violentados los derechos más primordiales: el derecho a la vida y a la libertad de expresión. ¿Y quien vela por su seguridad?&nbsp;</p><p>¿Qué hacen nuestros garantes del derecho y la justicia respecto a esto? Cuántos comunicadores más deben morir para que dejen de ser simples cifras y se les cuente como vidas valiosas. Ojalá que cuando los leñadores se acaben los pinos de Nahuaterique aún queden periodistas para seguir reproduciendo los sucesos que nadie ve, que nadie oye.</p><p><b><i>Gerardo Martínez / [email protected]</i></b></p><p><br /></p><p><br /></p><p><b>Toda una eminencia</b></p><p>Considerado como uno de los mejores estrategas del fútbol español y mundial, Vicente del Bosque ha mostrado ser la eminencia perfecta en todas las facetas por las que ha pasado en este deporte. Como jugador, fue uno de los mas grandes; como entrenador, es uno de los más educados y sinceros a la hora de imponer su criterio. Me agradó que no asistiera al homenaje que le rendiría el último equipo español que tuvo a su cargo, el cual llegó a ser su vida. La razón fue obvia: jamás aceptarás atol con un dedo si te han sacado por la puerta de atrás sin reparar en los logros obtenidos para la institución.&nbsp;</p><p><b><i>Daniel Molina / [email protected]</i></b></p><p><br /></p><p><br /></p><p><b>Mucho en poco</b></p><p>El reportaje “Una infancia de leche y silencio” de Juan Cruz (El País) sobre Vicente del Bosque, entrenador de la selección española, dice mucho en pocas palabras. Y lo que dice lo dice tan bien, que uno puede recordarlo fácilmente asociando la descendencia familiar del entrenador con la época en que le tocó vivir su infancia y adolescencia. En el reportaje no hay preguntas, solo respuestas del entrevistado. Valiosa técnica periodística, que privilegia lo sustancial y lo conciso.</p><p><b><i>José Carlos Sibrián / [email protected]&nbsp;</i></b></p><p><br /></p><p><b>No volverá</b></p><p>La crónica “Brisas del tren” me trajo recuerdos de mi niñez. Recuerdo que se estacionaban en la estación La Toma, de Aguilares. Se movía a vapor. Todos los jóvenes lo &nbsp;mirábamos con mucha curiosidad. Su apogeo se dio en Acajutla, Sonsonate, pues traían mercadería que los barcos mercantes traían desde de Europa y Norteamérica. También CESSA transportaba su cemento desde Metapán. Hoy se llama FENADESAL, pero antes se llamó CIA Railways de C.A. pues unía Centroamérica. Gracias 7S por este reportaje pintoresco, cómico y triste pues son cosas que jamás volverán.</p><p><b><i>Marcos Chacón / [email protected]&nbsp;</i></b></p><p><br /></p><p><br /></p><p><b>Garzas en peligro</b></p><p>El estudio de impacto ambiental presentado por la empresa a cargo del proyecto minero “Cerro Blanco”, en Guatemala, y que afecta tierras limítrofes entre ese país y El Salvador, reveló que la explotación de esa mina conllevaría serias amenazas para la cuenca hidrográfica del río Ostúa y el lago de Güija, el cual es compartido por ambos países. Sin duda alguna, las garzas pueden estar enfermando y muriendo porque consumen agua contaminada con cianuro o mercurio; o pueden estar ingiriendo granos o insectos contaminados por esas sustancias químicas. Las autoridades de ambos países deberían hacer algo para evitar que las garzas, en particular, y la vida, en general, no se siga dañando. Felicito a Séptimo Sentido por tan ilustrativo y educativo reportaje.</p><p><b><i>&nbsp;Saúl Baños &nbsp;/[email protected]</i></b></p><p>&nbsp;</p><p>Encuéntranos en Facebook (LPG Séptimo Sentido) y Twitter (@LPGseptsentido)</p><p>&nbsp;</p>

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