Lo más visto

Más de Revistas

CONFETI EN VUELO (23)

Historias sin Cuento
Enlace copiado
CONFETI EN VUELO (23)

CONFETI EN VUELO (23)

CONFETI EN VUELO (23)

CONFETI EN VUELO (23)

Enlace copiado
UN LABERINTO MÁS

Alguien dijo: “En el trópico solo hay dos estaciones: invierno y verano”. Y otro de los presentes explicó: “Aquí en el trópico también hay cuatro estaciones, pero la primavera y el otoño viven en la clandestinidad”.

APRENDIZ DE PROFETA

La primera vez que se animó a hacer una predicción fue cuando nadie estaba en el entorno, y por eso no tuvo que hablar en voz alta. Desde entonces todas sus profecías han sido murmullos que cualquiera puede confundir con el mensaje del arroyo.

AL PIE DEL CONACASTE

Había una pequeña congregación de arbustos que hacían la función de discípulos impecablemente fieles.

ALGUIEN OYÓ LO QUE HABLÁBAMOS

Y lo guardó en una sencilla cajita de música de las de antes para que en el futuro, en el remoto futuro, alguien pudiera maravillarse con el testimonio de las voces convertidas en resuellos.

ILUSIÓN EVASIVA

Desde que tuvo conciencia le nació el impulso de ser un personaje de novela. Lo que nunca pudo tener claro es qué clase de novela: rosa, negra o variopinta.

VUELO PARA ELEGIDOS

Atención impecable y además algunos detalles para entrar en gratificante confianza. Un ejemplo de muestra: ya cuando la nave aérea había alcanzado la suficiente altura, las alas comenzaban a moverse como si se tratara de un pájaro mitológico.

NO HAY LIMPIEZA PERFECTA

Era el momento de limpiar su alacena mental, y así lo hizo para empezar de cero una nueva vida. Propósito imposible, porque sus sueños más rebeldes nunca estuvieron ahí.

TESTIMONIO DE LUZ

El arcoíris tiene misión sublime, porque no hay nada más revelador que su Vida, Pasión y Muerte.

EL BUEN SAMARITANO

El trastorno global del clima había llegado a aquellas comarcas remotas, y todos consideraban la sequía extrema como un mensaje de Dios. Entonces apareció el personaje misterioso que se fue a alojar entre las rocas en un rincón de la falda de la colina más próxima. De pronto, la humedad reapareció. Todos pensaron en el recién llegado, que de seguro era un enviado de la Divinidad. Él sonrió: “Perdonen, yo solo soy el Ojo de Agua”.

LOS SUEÑOS A VECES TIENEN COLA

Lo soñó y se quedó impávido al despertar, porque aquel sueño no tenía ningún viso de hacerse realidad. Entonces se olvidó del sueño, pero el sueño no se olvidó de él y decidió tomar venganza. Por eso vivió la vida entera sin saber que era rehén de su propio desvelo.

EN ARCA ABIERTA

Hasta el justo peca, dice la sabiduría popular, que es la única que nunca falla. Y el justo sonríe acariciando en el fondo de su bolsillo la llave del arca.

¿ESE SERÁ EL OLIMPO?

Lo pregunta un indigente que acaba de escapar del sanatorio de los dioses.

A LA ORILLA DEL TIEMPO

El camino cruza tierras quebradas y valles sedosos. Cuando llega la noche hay que acampar en alguna parte, y siempre se halla algún refugio que parece haber sido puesto ahí en función del descanso (aquí entre nos, este camino es el tiempo).

DESTINO HORIZONTAL

Teníamos el pálpito de que podía ser así, pero al fin llegó el momento de constatarlo en los hechos: sigilosamente nos colamos hasta el borde del horizonte más próximo y lo encontramos tendido a su manera, durmiendo como un lirón.

ALFOMBRA ROJA

Era el día de la premiación mayor. Los mejores filmes del año estaban en la lista de los posibles. Ceremonia preparada al detalle. Pero de pronto un efecto climático puso a todos en ascuas: la alfombra roja palideció sin explicación. Cualquier sorpresa sería posible.

QUE LA CIENCIA NO ABUSE

Se armó una manifestación de ciudadanos para ir a defender un derecho esencial que estaba siendo amenazado gravemente. El destino de la protesta era aquel centro de investigación donde se estaban afinando los detalles para averiguar el día exacto en que moriría cada ser humano.

ESE OTRO DESIERTO

Es el que amenaza en el límite de cada conciencia cuando se van secando las fuentes termales de la buena fe.

GILDA AGAIN

¿La recuerdan, verdad? Sí es ella, Gilda, con ese ritmo incomparable mientras canta “Put The Blame on Mame”. Su nombre real es Margarita Cansino; su apodo, Rita Hayworth.

NUEVAS OPORTUNIDADES

Buscaban gente con atributos especiales para encarar y solventar situaciones caóticas, como las que hoy abundan en el mundo globalizado. Y el principal requisito que aparecía en el aviso de empleo era irreprochable: “Tener capacidad comprobada para soñar despierto”.

PENSAR EN BLANCO

Sí, para que las palabras se gobiernen solas.

CENA APOCALÍPTICA

“¿Y qué quieren de beber antes de iniciar la ceremonia del fin?” “Una copa de luz”.

Lee también

Comentarios