Carta editorial

La lucha contra el virus Zika demanda que haya una población educada en algo que va más allá de darle vuelta a los contenedores.
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Todas las alarmas en torno al virus del Zika se han encendido. El que debería ser el principal objetivo, sin embargo, es al que más cuesta llegar: el control del vector. Como apunta un experto de Brasil, se han construido ciudades muy cómodas para el zancudo. Son desordenadas, con mal servicio de agua potable y muy dadas a caer en la suciedad.

El problema no pasa solo por las autoridades sanitarias. Hay en todo lo que le conviene al zancudo muchas más entidades estatales que deberían cargar con sus culpas. No se puede hacer mucho para evitar las aguas estancadas si el servicio que se sirve es intermitente, por mucho abate que se reparta. Tampoco se puede responsabilizar a las mujeres en estado de embarazo si no ha habido una campaña de concienciación dirigida no solo a ellas, sino que a los hombres también; si no ha habido una campaña de información acerca de los métodos de planificación y no ha habido una campaña de educación al personal de salud sobre cómo promover estos métodos. Ahora es cuando se vuelve importante que toda la población conozca los métodos anticonceptivos, ¿pero cuándo han promovido que en las escuelas se hable claro y sin morbo al respecto a los estudiantes? La lucha contra el virus del Zika demanda que haya una población educada en algo que va más allá de darle vuelta a los contenedores.

La razón por la que los países de América Latina ha resultado tan vulnerables ha sido esta. Nuestros países no preparan a sus poblaciones para enfrentar las emergencias. Habría sido mucho más fácil para las autoridades girar instrucciones a gente acuerpada en un buen proceso de enseñanza. Pero no es el caso. Nuestro países no están capacitados y esto es lo que los vuelve tan endebles. El zika ha desnudado una serie de carencias que, de nuevo, no están siendo analizadas a profundidad. La coyuntura no está dejando aire para completar un verdadero proceso de aprendizaje. No se están colocando los pilares de estrategias que sí sean efectivas para evitar que más gente sufra.

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  • zika
  • embarazo
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