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El crack es eso, una costra, un residuo, el raspado. Y quienes lo consumen son tratados por esta sociedad santurrona también como residuos.
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El cargo que ocupaba incide en qué tanto le siente la sociedad. No es lo mismo gerente que empacador; directora que secretaria; jefa de proyecto que albañil. En esta lógica competitiva, ¿quién va a extrañar a un tapicero? Somos un colectivo insensible con dinámicas asquerosas.

Esta tan extendida forma de catalogar humanos deriva en que la exclusión se institucionalice. Los organismos de Salud Pública no tienen ni piensan tener mecanismos para ir a buscar a adictos al crack y ayudarlos a recuperarse. Las instituciones encargadas de la Seguridad Pública saben adónde están y cuáles son sus rutas, saben quiénes son y cuánto sufren; pero tampoco ejecutan ni van a ejecutar a corto plazo acciones directamente enfocadas en el crack.

El crack es eso, una costra, un residuo, el raspado. Y quienes lo consumen son tratados por esta sociedad santurrona también como residuos. La contradicción es obvia: es como si por su adicción no fueran merecedores de la atención de este piadoso pueblo.

Este es el cuadro que pinta el texto del periodista Ricardo Flores. Leerlo es enfrentarnos a esa horrible verdad que nos dice que hemos sido educados para no sentir nada ante el sufrimiento de aquellos a los que nos han enseñado a catalogar como inferiores. “Se lo merecen”, “se lo buscan”, “si quisieran, lo dejarían”, nos repetimos para ahogar cualquier acto de conciencia.

El crack, la costra, es un negocio muy bien mapeado por las autoridades. Conocen adónde y cómo se cocina y quiénes son esas familias que por años se han dedicado a inundar las calles de piedras. Pese a tanta información, no se ha procedido a detener un negocio en el que se “obtienen hasta $52,000 de un kilogramo de cocaína, valorado en $13,000, a una pureza que va del 30 % al 40 %”. No solo el dinero se les escapa, en el camino quedan también cientos de vidas arruinadas, entre ellas las de los que la consumen y las de sus cercanos.

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  • crack
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