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Carta editorial

Cualquier promesa que se le haga a un gremio que trabaja de la forma en la que lo hace el artístico debería cumplirse.
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Las personas que impulsan las verdaderas revoluciones son las que le apuestan a lo integral, aunque no sea popular. A este país le viene haciendo tanta falta un impulso serio al arte, sin la coletilla de la prevención o el rescate. Le viene haciendo falta respaldar las manifestaciones artísticas solo para crecer, para comprenderse mejor.

Pero la tradición de los gobiernos ha sido la de mantener este tema en segundo plano. Se le ahoga en la falta de presupuesto y de recursos. Pero al margen de las pírricas políticas estatales, hay una masa de gente que no se ha detenido y ha hecho de su talento una vela con la que ha llegado a navegar hasta muy lejos. En medio de este desierto de oportunidades artísticas, El Salvador cuenta con gente profesional que ha dedicado media vida a formarse y la otra mitad a formar a las siguientes generaciones. Toda esta gente merece un profundo respeto porque seguir su vocación y servir al país de la mejor forma en la que le permiten sus habilidades no le ha sido nada fácil. Han recorrido este camino casi sin acompañamientos.

Cualquier promesa que se le haga a un gremio que trabaja de la forma en la que lo hace el artístico debería cumplirse. Cualquier ofrecimiento para acercar la profesionalización a todo ese talento que no consigue salir tendría que ser tomado con seriedad. Pero no es el caso.

El reportaje de la periodista Valeria Guzmán muestra a un ministro de Educación que no hizo gestiones para mantener en funciones una escuela de talentos. Muestra a un candidato presidencial que, ante una buena cantidad de gente del arte, se deja levantar las manos en señal de victoria, pero que, a la vuelta de un par de años de ganar la elección, desbarata las promesas relativas a cuestiones culturales incluidas en su plataforma de gobierno. Esta es la falta de compromiso que juega tan en contra del desarrollo real de un país, ese que va más allá de tener carreteras asfaltadas.

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