¿Cómo dirigir a empleados problemáticos?

El jefe debe tener una actitud con el empleado de desear solucionar la situación y demostrarle al colaborador su interés porque mejore.

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A un empleado problemático se le debe dirigir de la forma como se haría con otros empleados.

A un empleado problemático se le debe dirigir de la forma como se haría con otros empleados.

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A un empleado problemático se le debe dirigir de la forma como se haría con otros empleados: con responsabilidad, supervisión adecuada y un coaching efectivo. 

“Pero además, en este caso es importante conversar de manera directa con el empleado, haciendo preguntas sobre las razones de su comportamiento y verificar si el empleado está enterado de la forma en cómo está afectando a otros su actitud conflictiva”, señala Nelson Flores, consultor en Gestión Empresarial de Vínculo&Co.

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El jefe debe adoptar con el empleado una actitud de solucionar problemas y demostrarle a la persona el interés que tiene porque esta mejore; al mismo, tiempo debe ser muy firme expresando puntualmente lo que necesita que cambie el colaborador, menciona el consultor en Gestión Empresarial.

De hecho, los empleados problemáticos pueden regresar al grupo de empleados productivos. “Un buen manejo del conflicto puede generar resultados positivos, y esto aplica muy bien al manejo de personal. El abordaje correcto con el empleado problemático y el uso de técnicas de coaching ayuda a generar conciencia en los empleados y permite la mejora del desempeño y el cambio de actitud”, explica.

Técnicas a emplear
De acuerdo con Nelson Flores, las técnicas que debe emplear el jefe para hacer que el empleado problemático regrese a cumplir las “reglas del juego”, son “el uso de preguntas en vez de dar órdenes”, con el objetivo de indagar si el empleado sabe el impacto de sus acciones en los demás.

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También puede utilizar una técnica de relaciones humanas que consiste en hablar de sus propios errores antes de señalar los errores de los demás, iniciando la conversación así: “Cuando era muy joven me encontré en una situación similar...”. Finalmente, puede utilizar la técnica de “reconocer lo bueno antes de criticar lo malo”, de esta forma el empleado tendrá más confianza en el jefe y estará más dispuesto a colaborar, asegura Flores.

Sin embargo, si el empleado persiste en su actitud conflictiva y no cumple los compromisos de mejora, el consultor recomienda: “En estos casos se debe seguir un protocolo, comenzando por amonestaciones que se agregarán a su expediente, y en caso de que el problema persista a pesar de los avisos, se debe dar paso a medidas formales de desvincular al empleado de la organización”.

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