Creer o no creer

La falta de apertura a nuevas formas de pensar, a las diferentes o contrapuestas a las nuestras, suele ser acompañada por carencia de empatía. Nos volvemos rápidos para criticar y señalar, prestos para juzgar y censurar.
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Hay cosas que creemos por dogma: las damos por ciertas y no las ponemos en duda. Los dogmas son esenciales en las religiones, en las doctrinas y en varios sistemas de pensamiento. En esto no caben la flexibilidad, ni el pensamiento crítico, ni el cuestionamiento. Las cosas son así porque sí.

Cuando el pensamiento dogmático se lleva al extremo, causa problemas en los planos de la convivencia, del diálogo, y da lugar a confrontaciones y división. Pretender que mi verdad sea la verdad absoluta y aceptada universalmente es terriblemente destructivo, sea en el ámbito que sea. Esto ha causado guerras, millones de muertes e innumerables injusticias a lo largo de la historia humana.

Pensarse dueño de la verdad absoluta da lugar a la intolerancia. La intolerancia da paso a la agresión, al conflicto. En la vida diaria lo vemos expresado en cosas que se consideran sagradas, como la religión o la ideología, pero también en cuestiones más banales, como los gustos musicales o las simpatías por un equipo deportivo.

La falta de apertura a nuevas formas de pensar, a las diferentes o contrapuestas a las nuestras, suele ser acompañada por carencia de empatía. Nos volvemos rápidos para criticar y señalar, prestos para juzgar y censurar. El anonimato y el falso sentido de distancia y seguridad que nos ofrecen las redes sociales las hacen un terreno óptimo para que esta intolerancia salga a flote. Los comentarios a publicaciones en Facebook, las repuestas a tuits y los comentarios al pie de las noticias publicadas por los diferentes medios de comunicación son un escaparate amplio para darnos cuenta de cuánto nos divide el creer que solo nuestra verdad es “la verdad”.

Curiosamente este hermetismo mental viene muchas veces cargado de una credulidad que raya con lo infantil a la hora de aceptar ciertas cosas, eso sí, siempre que estén en sintonía con mi manera de pensar, con mis dogmas. ¿Cuántas veces hemos dado algo por cierto solo porque lo hemos escuchado muchas veces? ¿Cuántas más hemos afirmado algo sin dudar de que estamos en lo correcto, aún sin tener base para ello?

El que algo se repita muchas veces no lo hace cierto. Un ejemplo tonto, pero con el que me encuentro cada tanto, es aquella famosa frase de “ladran, Sancho, señal que cabalgamos” o “señal de que avanzamos”, y que muchos, demasiados, afirman que se puede encontrar en “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, pese a que la pluma de Miguel de Cervantes no incluyó dicha sentencia en esta su obra maestra.

Pero volvamos a la credulidad con todo aquello que se apega a mi dogma. De nuevo, las redes sociales se vuelven una fuente inagotable de cartelitos, memes, artículos y publicaciones de todo tipo. Entre semejante crisol podemos encontrar información buena, valiosa, útil, pero también se cuela una importante cantidad de basura: investigaciones que nadie hizo, encuestas inventadas, supuestos descubrimientos científicos... y le aseguro que usted puede continuar con una larga lista.

Tristemente estas publicaciones sin base se multiplican y son cada vez más comunes, porque encuentran una amplia audiencia ávida de estos contenidos que llaman la atención, ya sea por curiosos o porque parecen inverosímiles... pero como están en la web, pues deben ser ciertos, ¿no?

Mi invitación de hoy es que agarremos de una buena vez la balanza de la razón y le demos uso. Por una parte, no nos cerremos a otras ideas, a otras maneras de pensar, a otras formas de ver el mundo. Es increíble cómo nos puede enriquecer una plática franca y abierta con alguien que piensa diametralmente lo opuesto a nosotros.

Por el otro lado, le exhorto a que mantenga una cuota de sana crítica, duda y cuestionamiento a todo lo que se le presente como cierto. Cada vez que lea algo, vea la fuente, quién lo dice, dónde, sobre qué base, busque referencias, verá cómo se da cuenta de la cantidad de chascos que se comparten en la red, y podrá discernir mejor los contenidos que consume

Tags:

  • intolerancia
  • conflicto
  • convivencia
  • dialogo
  • verdad absoluta

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