De sentidos comunes, culpas y familias

Durante 1995, en los hogares que reportaban hijos y cónyuge mujer, solo el 39.2 % de las “madres” participaba en el mercado laboral. Mientras que esto aumenta a casi la mitad de hogares para 2013 (47.2 %).
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El otro día comía con una amiga. Ella me contaba que había oído en la radio que las mujeres eran las únicas capaces de frenar la violencia (en México), porque eran quienes educaban a los hijos… pero que lastimosamente las madres ya no ejercen tanto este rol porque salen a trabajar. Me quedé helada con la anécdota, porque culpabiliza casi de manera personal a las mujeres de un problema social. Además, me llamó la atención el sentido común de una frase que he oído ya en otros lados: la familia está en crisis, porque, entre cosas, las mujeres al salir a trabajar ya no cuidan a sus hijos.

Son vacaciones de Semana Santa y el ocio se lleva bien con las bases de datos ¿Qué tanto de esa afirmación es cierta? Decidí tomar la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de El Salvador de 1995, y la más reciente, la de 2013. Para ver qué tanto de eso sería cierto.

En efecto, la tasa de participación económica de las mujeres mayores de 15 años ha aumentado, de 39.02 % en 1995 a 46.14 % en 2013. Pero más que quedarme con eso, quería encontrar a las supuestas madres que desamparan a sus hijos por salir a trabajar (afirmación que no es necesariamente cierta). Esto es difícil, porque no hay una manera de identificar a los padres, madres y cónyuges de cada miembro del hogar en la encuesta, sino solo de los jefes de hogar.

Reconstruí hogares que tuvieran un jefe de hogar, con su mujer cónyuge y aquellos miembros que reportan ser hijos con respecto al jefe para tratar de identificar ese hogar que quizás no es tan común, uno donde hay hijos, un padre y una madre. Estos hogares conformaban el 55 % del total en 1995; y el 45 %, en 2013. Quizás sorprenda que las familias no son como nos las imaginamos.

Durante 1995, en los hogares que reportaban hijos y cónyuge mujer, solo el 39.2 % de las “madres” participaba en el mercado laboral. Mientras que esto aumenta a casi la mitad de hogares para 2013 (47.2 %). Aquí los culpabilizadores podrían tener razón. Lo que me cuestiono es que si con la disminución de la fecundidad, esto implicaría más hijos “descuidados”.

En estos hogares, donde existen hijos y una mujer cónyuge que trabaja, en 1995 había en promedio 2.89 hijos y tenían en promedio 11.6 años. En 2013, disminuyó la cantidad de hijos a 2.19 por hogar, los cuales además tenían en promedio 13.6 años. Es decir, las madres sí están saliendo cada vez más a trabajar, pero también tienen menos hijos y esos hijos son mayores (y quizás no necesiten tantos cuidados).

Si sumamos todos los hijos de estos hogares cuya cónyuge sale a trabajar, representarían el 13.1 % de la población total en 1995; y un 12.42 %, en 2013. Lo que significa que en términos relativos, quizás no haya mucho cambio del monto de “hijos descuidados”.

No me pude quitar las ganas de hacer uno de mis cruces favoritos: por distribución de ingresos. Los hogares con hijos y con mujeres cónyuges del primer quintil, o el más pobre, en 2013, solo tendrían 22.5 % de “madres” participando en el mercado laboral, mientras que el quintil de mayores ingresos tendría alrededor de 74.2%. Lo que quizás dé otro matiz a estos hogares, y los aleje de su preconcepción.

Estos agregados, que no incluyen las estrategias de los hogares para sus cuidados, ni la distribución de las tareas y sus tiempos, desmienten algo de ese sentido común culpabilizador. Bravo por los datos.

Tags:

  • empleo
  • violencia
  • madres
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