Lo más visto

Más de Revistas

Futuro incierto

Por el momento, no he podido evitar recomendar a mis alumnos tener precaución en las paradas del transporte público, y que estén dispuestos a grabar con los celulares cualquier acto de racismo al que puedan estar expuestos.
Enlace copiado
Futuro incierto

Futuro incierto

Futuro incierto

Futuro incierto

Enlace copiado
El día después de las elecciones, una buena parte de Estados Unidos se cubrió de luto. Que por un método fosilizado de elección haya vencido el discurso más violento y discriminador puso a una buena cantidad de personas en zozobra, sin importar su proveniencia racial.

Algunas escuelas de Washington, D. C., sobre todo las más multiculturales, experimentaron un duelo real. Varios maestros estuvieron al borde del llanto ante un escenario desesperanzador. Hubo ausencias de estudiantes con impecables registros de asistencia, muchos padres de familia se desbordaron y preguntaban qué hacer para evitar ser deportados y dejar a sus hijos en poder del Estado, y los niños preguntaban cuándo iban a ser expulsados de este país.

Varios docentes tuvimos que dejar a un lado las lecciones planificadas para permitir que los estudiantes se desahogaran, preguntaran y pidieran ayuda. No hay peripecia suficiente para apaciguar un miedo cuando es colectivo. La tristeza que los gobernaba (y que se resiste a dejarlos), por sentirse indeseados y como un blanco de ataque, era desgarradora.

Independiente del estatus legal que uno posea en este país, es asfixiante saberse rodeado de gente que odia lo suficiente como para escribir mensajes racistas en los baños de las escuelas y cantarle en la cafetería a niños latinos que pronto les construirán un muro. Es indignante cómo aún se crea en la superioridad de una raza sobre las demás, y lo es más reconocer que más rápido de lo que se pensaba se ha empezado a justificar y naturalizar.

Esto no es paranoia o sensacionalismo de los medios locales y las redes sociales. El racismo, que nunca ha desaparecido pero que sí permanecía en las sombras, es quizá una amenaza más peligrosa que las mismas deportaciones de indocumentados. Mujeres musulmanas ya están siendo agredidas por usar el hijab, algunas High Schools han sido manchadas con invitaciones a los blancos para unirse a movimientos neo-nazis, en los restaurantes se está volviendo recurrente insultar con base en el color de la piel o el país de donde se es originario. No ha pasado ni siquiera un mes desde esos resultados electorales y el horizonte ya se ve oscuro.

La policía ya abrió una línea especializada en denuncias por discriminación racial, y algunos gobiernos locales, sobre todo aquellos que han tenido tradición de ser amigables con los migrantes, también están tomando medidas. Muriel Bowser, la alcaldesa de Washington, D. C., ha enviado comunicados de apoyo a las principales instituciones que ayudan a la población migrante. “Washington es una ciudad inclusiva y que da la bienvenida con los brazos abiertos”, aseguró hace un par de semanas.

En palabras de la funcionaria, ninguna autoridad de la ciudad pide ni pedirá registros de residencia legal, y recomienda denunciar si alguien busca generar miedo a través de amenazas relacionadas con el estatus migratorio. Como lo reitera en su comunicado, Washington, D. C. es una ciudad santuario. Sin embargo, también acepta: “Nunca podremos estar seguros de lo que nos depara el futuro, pero puedo asegurar que juntos podremos darle frente”.

Por el momento, no he podido evitar recomendar a mis alumnos tener precaución en las paradas del transporte público, y que estén dispuestos a grabar con los celulares cualquier acto de racismo al que puedan estar expuestos. En una estación de metro cercana, en Fort Totten, ya sucedió el primer acto público de discriminación racial hacia un guatemalteco. Mientras la Constitución de este país no sea modificada, eso sigue siendo un delito que debe ser penado. Sin embargo, el miedo de muchos es demasiado robusto como para siquiera considerar denunciar. Aquí, ahora más que nunca, el futuro se pinta de un gris amargo.

Tags:

  • donald trump
  • estados unidos
  • migrantes
  • elecciones
  • republicanos
  • racismo
  • ataques racistas
  • latinos
  • escuelas

Lee también

Comentarios