Historias sin cuento

Historias sin cuento.
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COPO DE ESPUMA

No había nadie en los alrededores. El caminante adolescente se acercó a la orilla y el tumbo espumoso pareció querer besarle los pies descalzos. Él lo contuvo con una sonrisa: “No te apures. Aún no es tiempo. Cuando baje de la cruz vendré a buscarte para que me reconfortes…”

CONCLUSIÓN NATURAL

El desamor es un anillo de hielo. Por eso los enamorados andamos siempre con los dedos desnudos.

MARTA Y MARÍA

El recién llegado se acercó al corredor de la casa campesina que compartía con sus hermanas. Ellas lo miraron como a un perfecto desconocido. Él las saludó con lágrimas inminentes: “¡Gracias, gracias de veras! Si ustedes no me reconocen podré quedar a salvo”.

PARA ESTAR SEGURO

Era distraído por naturaleza, pero en aquella oportunidad su despiste tenía sentido trascendental. Estaba frente a un portón desconocido, y preguntó por el comunicador: “Disculpe…, ¿esta es la entrada del Cielo o del Infierno?”

JERUSALÉN PRESENTE

Había vuelto a la ciudad del sacrificio, pero ahora nadie lo hubiera diferenciado de la infinidad de turistas que circulaban por sus callejuelas. De pronto alguien lo abordó para decirle: “Quieres recordar lo que pasó, ¿verdad?” Y Él entonces aspiró a fondo, para que el aire también lo reconociera.

EL AULA MAYOR

En las plazas públicas, todos los paseantes lo hacemos en círculo. No nos damos cuenta, pero esa es la lección filosófica más importante de la vida.

ENTRE OLIVOS

Iba en grupo, pero de pronto estaba solo. Así le ocurriría para siempre.

EN LAS VEREDAS VESPERTINAS

Me gusta vagar por los suburbios de la tarde. A esa hora, todas las ciudades son iguales. Alguien sonríe a mi lado cuando nos cruzamos frente a los fuegos mansos y siniestros del atardecer. Si ese alguien no es René Magritte es su viva estampa.

CONFIANZA MUTUA

El Padre le pregunta: “Hijo, ¿estás contento?” Y el Hijo le responde: “¿Y Tú?”…

EL DÍA SIEMPRE VUELVE

Los que dejamos una parte de nuestra experiencia solar cuando anochece somos nosotros.

LA MAÑANA SIGUIENTE

Todo amaneció como si nada. Las tres cruces vacías en el horizonte eran el único enigma por descifrar…

DUVROVNIK, 12 m.

En la pequeña calle lateral hay una panadería para residentes habituales. Aunque somos forasteros, no resistimos la tentación de entrar en ella. Queremos recibir ahí, como cualquier hijo de Dios, nuestro pan de cada día.

MISTERIO VISUAL

El cura recién ordenado oficia su primera misa. Es una capilla suburbana a la que acuden las gentes sencillas del lugar. Y al momento de dar la comunión descubre que todos los presentes tienen alas.

EL ÚLTIMO CRUZADO

El héroe volvía sin ningún ornamento de guerra. Por el contrario, su atavío era el de un peregrino ingenuo, que no le temiera a ningún peligro de la ruta. Cuando llegó a la plaza de su pueblo, nadie lo reconoció. Él, con el ánima rebosante, se fue al atrio de la iglesia, como cualquier indigente.

PASIÓN GLOBAL

La chimenea lanzaba su señal de humo a las alturas, y estas repartían el mensaje sin descifrarlo.

RECLAMO DEL INVIERNO

“Ya me aburrí de que me confundan con el anciano Santa Claus: yo soy un joven promotor deportivo de la lluvia y de la nieve”.

QUE HABLE EL ESPÍRITU

Y después de hablar que calle para siempre, para que podamos entrar en confianza con sus palabras.

PIE DE PÁGINA

Por algo será que el profeta puso en una nota marginal su mensaje superior: “No olviden que la cólera de Dios siempre es una cólera dulce”.

OFICIOS VARIOS

A eso se dedica la Providencia por imperativo de la realidad.

EXPERIENCIA DE VIAJE

Luego de deambular con ansia de novedades por cuantas ciudades se nos pusieron al alcance, nos fuimos haciendo a la idea de que el mundo es un lugar inagotablemente repetido que a cada paso se parece más a sí mismo. Hasta que un día nos atrevimos a reconocerlo, y entonces se nos prendió el bombillo: la única diferencia real está en las fragancias escondidas.

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