La edificación de un buen clima laboral

La buena relación entre los colaboradores y un efectivo líder permiten a las organizaciones alcanzar un ambiente estable y productivo.
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El clima laboral se puede definir como el ambiente que se vive y las sensaciones que sienten las personas al ser parte de una empresa. Es creado por los mismos colaboradores y se puede percibir al ingresar a las instalaciones.

“El clima laboral es aquello que no es físicamente perceptible, pero se asimila en base a todos los sentidos, es cómo se sienten las personas en base a los que respiran en sus zonas laborales. El clima laboral es como el termómetro de la situación empresarial donde se puede percibir el tipo de relaciones que hay dentro de la organización”, explica  Jacqueline Alvarenga, gerente  general de Consultores Organizacionales Especializados (Corespe).

Los que contribuyen a que un clima laboral sea cálido, agradable, frío o caluroso son las personas que ahí laboran, porque como seres físicos, emocionales, psicológicos, pensantes y espirituales permiten un ambiente variado.

Ese conjunto de factores que forman e integra a las personas varían, porque algunos tienen aspectos más elevados que otros; por ejemplo, algunos son más emocionales, otros están motivados y dispuestos.

En el clima laboral, contribuyen todos los que conforman la organización, donde cada quien lleva sus expectativas, metas y objetivos que alcanzar, y de una u otra forma los responsables de que ese clima sea agradable son, en primera instancia, los jefes, pasando por los líderes hasta llegar a los colaboradores.

“Hay personas que tienen la capacidad de transformar un clima laboral y hacerlo  soleado y positivo, y están los que  gustan crear un ambiente nubloso y negativo porque no se sienten satisfechos”, señala Alvarenga.

Cuando hay malos líderes y malas directrices en una empresa no se lograr percibir la energía positiva, la cual es necesaria para que los colaboradores aporten, sean productivos, apoyen las metas y alcancen  los objetivos laborales.

“Un nubarrón comienza afectar a otros hasta crearse una tormenta y arruinar un día laboral, porque contamina el ambiente y afecta la productividad del grupo y la empresa no logra llegar a sus expectativas”, comenta la experta.

El clima laboral se debe construir todos los días, a pesar que siempre habrá granizo, vientos fuertes o lluvias que lo afecten, pero son factores externos que llegan a la empresa. Una persona es capaz de cambiar el ambiente que lo rodea con solo cambiar de actitud, un pensamiento genera emociones que hacen que la persona tenga un comportamiento positivo o negativo.

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