Las plagas del hospital psiquiátrico

El único hospital psiquiátrico del país se enfrenta a muchas carencias. Desde falta de medicamentos, camas y personal, hasta con una plaga de gatos salvajes que rondan entre la basura y la cocina. El departamento de mantenimiento tiene una sola persona y como resultado el hospital también es chatarrera.
Enlace copiado
Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Las plagas del hospital psiquiátrico

Enlace copiado
Los gatos han invadido el lugar. Están en el basurero desbordado, en el parqueo junto a los carros abandonados, pasan por la lavandería y las montañas de ropa tiradas en el piso, se mueven por los pasillos, por los techos e incluso han recorrido la cocina.

Son salvajes y una plaga que ha invadido unos edificios donde estas no deberían existir: un hospital, el Hospital Nacional General y de Psiquiatría "Dr. José Molina Martínez".

Además de hospital psiquiátrico es hospital general y tiene en sus entrañas un ala penitenciaria psiquiátrica que pertenece a la Dirección de Centros Penales. Uno de los problemas de tener tres hospitales en uno es que no hay tres lavanderías, solo hay una.

La lavandería no tiene muebles para poner la ropa ni cuando está sucia ni cuando está limpia. Volcanes de ropa están tirados en el piso a la espera de que el personal de lavandería doble la ropa en cuclillas o desde una sillas.

Espacios verdes en los alrededores del hospital ahora yacen abandonados, invadidos por la maleza y por pilas y pilas de camas oxidadas, sillas de ruedas inservibles y archiveros olvidados. Antes, estos espacios se usaba para que los pacientes mantuvieran huertos de rábano, perejil, cilantro, e incluso milpas de las que hacían atoladas al final de la cosecha.

Del presupuesto para el ramo de salud para 2015 ($615,684,043) un 45 % está asignado a la red hospitalaria ($295,110,990). El psiquiátrico recibe $12,031,620, que lo sitúa como el octavo hospital con más presupuesto, pero ese dinero abarca a dos hospitales y lo que este cubre del ala penitenciaria.

El presupuesto no permite que se haga mantenimiento del equipo médico y mobiliario constante. Esto se refleja en una flota de 12 o 14 vehículos parqueados en la entrada del hospital, de los cuales solo tres o cuatro funcionan; o en que solo unos cuantos pacientes tengan buenas camas.

Los pacientes están escondidos y solo algunos se pueden ver deambulando por pasillos. Otros, sacan sus manos por entre los barrotes que están en la parte superiod de las paredes de unos pabellones cuando escuchan a alguien pasar.

Los que sí deambulan con libertad los pasillos, la cocina, el archivo desbordado y los edificios abandonados son los gatos, la plaga de gatos del hospital psiquiátrico

Tags:

  • gatos
  • hospital psiquiatrico
  • soyapango
  • centro asistencial
  • el salvador

Lee también

Comentarios

Newsletter