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Los hilos que los sostienen

Desde que fue fundado en 1987, este hogar no ha hecho más que crecer en la cantidad de atendidos y en la cantidad de dinero que necesita para mantenerse.
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Del Hogar del Padre Vito Guarato es raro quien no haya escuchado algo. Una fiesta, una rifa o cualquier otra actividad cuyo fin sea la beneficencia suele ser acompañada con el nombre de esta institución. En esta edición el periodista Ronald Portillo nos presenta a los beneficiados. Las personas que de no ser por esta casa y quienes en ella trabajan quién sabe si tendrían un techo y comida.

Desde que fue fundado en 1987, este hogar no ha hecho más que crecer en la cantidad de atendidos y en la cantidad de dinero que necesita para mantenerse abierto. Afuera pocas cosas han cambiado para los discapacitados y el panorama es todavía más desesperanzador para los discapacitados que no cuentan con un grupo familiar que los apoye. Hogares como el Vito Guarato siguen siendo casi la única opción de seguridad y trato digno.

En 1987, cuando el hogar se fundó, aún estábamos en guerra. Que lo que se vino después de 1992 no haya sido precisamente la paz no borra el hecho de que se esperaba que con el fin de los enfrentamientos armados la situación mejorara para los sectores de la población más vulnerables. Pero nada que ver. Al menos en esta institución de la que hablamos hoy, la vida aún se sostiene de los hilos de la caridad y no por un sistema bien estructurado que garantice por lo menos la cobertura de las necesidades básicas.

Les entregamos también una entrevista realizada por el periodista, académico y exdiplomático Héctor Silva Ávalos a Élmer Mendoza, conocido como “el rey de la narconovela”. Mendoza es el escritor que ha abierto una ventana a ese mundo en donde el ritmo es marcado por los criminales. Sus personajes nos hablan de cómo el narco ha torcido a su propia conveniencia a los pueblos, las autoridades y quizá hasta las economías. En esta plática se aborda el proceso por medio del cual Mendoza descubrió qué era lo que quería contar y el estilo de contarlo que ahora lo ha hecho tan famoso. El final es un adelanto, una pequeña revelación de su siguiente libro.

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