Los retratistas del país del eterno olvido

Por primera vez en la historia, el Premio Nacional de Cultura reconocerá a un exponente de la fotografía documental, una forma íntimamente relacionada con el periodismo. Estos tres grandes exponentes de esa rama de las artes visuales, aspirantes sin reparos al galardón, han documentado la historia del país con uno de los lenguajes más universales y sintetizadores que existen. Luis Galdámez, Francisco Campos e Iván Montecinos iniciaron su carrera en uno de los momentos más difíciles del país, la guerra civil, la que paradójicamente les dio la oportunidad de exponer su trabajo en las más importantes publicaciones a escala mundial. El premio, según la Secretaría de Cultura de la Presidencia, pretende dignificar su trabajo, uno todavía no totalmente apreciado en El Salvador.
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El portafolio.  Luis Galdámez afirma que su mayor fuerte es la fotografía de sucesos, a la que, sin embargo, busca imprimirle trascendencia estética.

El portafolio. Luis Galdámez afirma que su mayor fuerte es la fotografía de sucesos, a la que, sin embargo, busca imprimirle trascendencia estética.

Los retratistas del país del eterno olvido

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Humanismo.  Iván Montecinos privilegió el retrato sobre otros géneros periodísticos en su trabajo cubriendo la guerra.

Humanismo. Iván Montecinos privilegió el retrato sobre otros géneros periodísticos en su trabajo cubriendo la guerra.

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Estilo.  En Francisco Campos, la foto de sucesos convive con aquella encargada de congelar lo cotidiano.

Estilo. En Francisco Campos, la foto de sucesos convive con aquella encargada de congelar lo cotidiano.

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Unas alas. Un niño. El blanco y el negro que hacen brillar a una piel morena apenas cubierta por trapos raídos. Unos ojos enormes que repiten, de seguro, la oscurana del cielo nocturno y parecen desprenderse de la tierra, volar hasta otra realidad menos cruel.

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