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Nuevos comienzos

Para lograr nuestras metas, hay que correr riesgos, lanzarse a lo desconocido, continuar a pesar a las adversidades y sobre todo no dejarse vencer.
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OPINIÓN (Desde allá) Estados Unidos

Mundos enlazados

*Periodista salvadoreña radicada en San Francisco, California

Cada nuevo año nos llena con la oportunidad de dejar atrás el pasado, de empezar de nuevo, de hacer las cosas mejor. El Año Nuevo nos llena de esperanza que en los nuevos 365 días que tenemos por delante todo es posible. Un nuevo año es una hoja en blanco y depende de nosotros lo que quedará plasmado.

El fin del año pasado nos dio la oportunidad de hacer reflexión sobre los triunfos y tropiezos que vivimos, y 2013 nos da la oportunidad de continuar luchando por nuestras metas, de rectificar los errores que hemos cometido, de aprender de las equivocaciones y crecer gracias a ellas.

La vida no se resume en un año malo o un año bueno, es la recolección de todos nuestros triunfos, de nuestros tropiezos y cómo nos levantamos de ellos, de las tragedias y las alegrías, de los grandes amores, de los corazones rotos, de la pérdida de familiares y amigos y la celebración de la llegada de nuevas personas en nuestra vida.

Lo importante es continuar hacia adelante.

Cada año que inicia da una sensación de que nada es imposible y que este año será mejor que el pasado, que esta vez sí lograremos cumplir nuestros propósitos y nuestras metas. Lo difícil es mantener ese espíritu pese a que algunas cosas no cambian, a pesar de que todavía hay violencia e inseguridad en el país, que las noticias internacionales pintan a El Salvador como un lugar terriblemente violento.

Hay que seguir adelante aunque el panorama económico mundial no pinte como el más optimista y el salario mínimo no alcance para pagar las necesidades más básicas, como alimentación, techo y educación.

Hay que continuar aunque este nuevo año nos pueda golpear con enfermedad o la pérdida de un ser querido, u otros golpes duros, incluidos los financieros.

Los triunfos que tengamos en este año dependerán de nosotros y de cómo enfrentamos los obstáculos que se nos crucen por el camino.

Más vale caer y levantarse que nunca haber intentado.

Como dijo Thomas Edison, “el fracaso consiste en no persistir, en desanimarse después de un error, en no levantarse después de caer”.

Para lograr nuestras metas hay que seguir adelante en la vida, con la frente en alto, hay que correr riesgos, lanzarse a lo desconocido, continuar a pesar a las adversidades y levantarse después de los tropiezos, pero sobre todo no dejarse vencer.

Deseo que todos los salvadoreños en 2013 perseveren y no se dejen caer, que tengan la persistencia de exigirle a su gobierno las leyes, la seguridad económica y social que se merecen.

Y si este año trae nuevos golpes, sigan adelante y no pierdan el espíritu con el que empezaron el año; porque si algo han demostrado los salvadoreños es que son gente emprendedora y que no pierden las esperanzas de un mejor futuro pese a las adversidades; si no, de qué otra manera se explica que El Salvador sea el quinto país más feliz del mundo.

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