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[Opinión] Avance y desempeño: El mobbing y el bullying

Suele entenderse que el bullying es acoso en el ámbito escolar y el mobbing es hostigamiento en un contexto laboral. En realidad, ambos términos pueden emplearse en los contextos laboral, escolar, social u otros.
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El bullying (“toreo”) hace más referencia a hostigamiento físico y suele darse más de un individuo hacia otro; mientras que el mobbing, que se deriva del verbo “to mob” (atropellar) o del sustantivo mob (grupo, muchedumbre), se refiere más a un acoso psicológico y se da de un grupo hacia una persona, aunque también podría expresarse de un grupo grande a un par o a un grupo pequeño de personas.

Ambas prácticas producen estrés en la víctima. La persona se siente aislada, apartada, marginada, incomprendida y juzgada por sus compañeros, a veces por sus supervisores e incluso por sus colaboradores. En muchas ocasiones, este comportamiento obedece a factores como nacionalidad, nivel educativo, raza, apariencia física, posición social, personalidad, etc.

El daño psicológico puede arrastrar otros efectos desde desmotivación laboral hasta daños físicos, como insomnio, enfermedades gástricas, del sistema respiratorio u otras.

El objetivo de los acosadores es intimidar y someter a la víctima a fin de obtener algún beneficio o simplemente satisfacer su necesidad de dominar a los demás, impedir que esta sea trasladada de departamento o pueda ascender. Además, el acosador suele hacerlo como una reacción inconsciente a alguna forma de hostigamiento que es o ha sido víctima.

Suele expresarse en acciones como indiferencia, exclusión de actividades sociales o de trabajo. Los acosadores también suelen ocultar información importante, disminuir o incrementar excesivamente la carga laboral de la víctima, difundir rumores sobre ella e incluso mostrar conductas hostiles como insultos o gritos. Por otra parte, personas que no son acosadoras pueden comenzar a serlo para evitar convertirse en víctimas después.

Es importante que los líderes organizacionales sean capaces de detectar a tiempo este tipo de comportamiento y generar estrategias en equipo para abordarlo.

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