Primer bachiller

No hemos tenido noticias de ningún otro primer bachiller de la República con tanto interés en promocionar la distinción.
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<h2>OPINIÓN (Desde acá) </h2><p>Me gusta cuando callas</p><p></p><p> * Periodista salvadoreño</p><p></p><p></p><p>La promoción de la que me gradué tenía 120 alumnos. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y no recuerdo en qué lugar terminé, es decir, si salí de 27.º, 72.º o 94.º bachiller. Lo cierto es que los que salieron en los primeros lugares son personas admirables, sencillas, nada pretensiosos y con hartos méritos. Quizás por eso me quedé con la idea de que los primeros (o segundos) bachilleres eran estudiantes integrales, buenos para casi todo, aunque sin poderes especiales.</p><p></p><p>Sin embargo, creo que la culpa la tengo únicamente yo por valorarlo viéndome nada más el ombligo. Ha sido un error creer que los primeros bachilleres no son sobrenaturales, cuando solo he tomado en cuenta a un colegio del país. Todo es evidentemente superior, superlativo y paranormal si uno resulta el Primer Bachiller de la República, así, con todas las mayúsculas.</p><p></p><p>Sigfrido Reyes, el presidente de la Asamblea Legislativa, recibió este honor en 1978. No sabemos si fue el agua de ese año, pero lo cierto es que el diputado es especial desde entonces: no hemos tenido noticias de ningún otro primer bachiller de la República con tanto interés en promocionar tan encomiable distinción. ¿Lo del 79, 94, 01 o 07? Nada, puros desconocidos. Se ve que el 78 estaba destinado para asuntos importantes.</p><p></p><p>La carrera de Reyes ha sido fulgurante: diputado, vocero del FMLN, miembro de la junta directiva y, actualmente, presidente plenipotenciario de la Asamblea Legislativa. Cualquiera podría creer que sus habilidades particulares derivan de su cargo; sin embargo, habemos otros que consideramos que todo, en realidad, inició cuando fue ungido como primerísimo.</p><p></p><p>Desde entonces el presidente Reyes ha demostrado extrema habilidad en casi todos los campos donde opina. Así, por ejemplo, se ha erigido como especialista constitucional para nuestra eterna gratitud. Y tiene sentido: al no existir la figura de un Tribunal Constitucional de forma explícita en la Constitución, y al estar demandada la Sala de lo Constitucional ante la Corte Centroamericana de Justicia por interpretar la Constitución de El Salvador, se vuelve imprescindible tener un tercer actor, racional y conocedor a poder ser, para desentrampar lo suscitado por los fallos de la sala respecto a las elecciones de magistrados de 2006 y 2012 para la CSJ. Lo ideal sería un gurú constitucional de larga trayectoria, o un superhéroe, pero el primer bachiller de la República siempre es útil. Menos mal.</p><p></p><p> “Nuestra intención no es atacar a nadie, sino salvar a la Corte Suprema de Justicia de su propia autodestrucción, producto de sentencias inconstitucionales”, dijo recientemente el primerísimo, magnánimo, en una conferencia de prensa que tuvo la deferencia de dar. A sus dotes jurídicos, Reyes suma, por suerte, atributos protectores, premonitorios y hasta mágicos. “Quiero reafirmar ante el país, que habrá Corte Suprema de Justicia en virtud del respeto a la Constitución de la República, pero además respaldada por una sentencia preliminar de la Corte Centroamericana de Justicia”, agregó Reyes en esa misma conferencia, donde curiosamente se negó a contestar la pregunta sobre las restricciones que ha puesto a los periodistas que cubre la Asamblea Legislativa. Está en su derecho, se lo permiten sus habilidades para desaparecer y para escuchar selectivamente.</p><p>No me dio tiempo para revisar los archivos del ministerio de Educación ni para preguntárselo directamente. Sin embargo, desde lo que pensé, la idea no me deja tranquilo: ¿qué lugar nacional habrá obtenido nuestro querido Ciro cuando se graduó de bachiller en 1963? Me aterraría darme cuenta de que, por lo menos, alcanzó el podio. </p><p></p><p></p><p></p><p></p><p>PD1. Les prometo hablar luego de Sánchez Cerén y su sorpresiva candidatura, y la insistencia cronometrada de Tony Saca por volver.</p><p>PD2. No se lo tomen a pecho los primeros bachilleres que no se publicitan a sí mismos (ni quienes terminan bachillerato). Ustedes son serios.</p><p></p>

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