Lo más visto

Más de Revistas

Sobrevivir en El Salvador

Los índices anormales de delincuencia que sufre nuestro país han creado una especie de olla de vapor de la que, justificadamente, muchos ansían escapar. ¿Cuántos de los suyos se han ido? ¿Cuántos se quieren ir? ¿Usted se iría? Yo me fui*.

Enlace copiado
Leda Romero - Comunicadora salvadoreña radicada en Santiago de Chile

Leda Romero - Comunicadora salvadoreña radicada en Santiago de Chile

Enlace copiado

A diario, muchos salvadoreños cruzan las fronteras del Valle de las Hamacas para nunca regresar, prefieren vivir en países extraños que sobrevivir en el suyo. Tras ellos, muchos otros más quisieran irse. Yo me fui.

Hace unos años, Santiago de Chile se ha convertido en mi nuevo lugar de residencia. La cordillera de los Andes, los vagones del metro y el Palacio de la Moneda se volvieron postales comunes. Quizá por cosas del destino –o por pura necedad– mi estadía se fue prolongando más allá de lo planeado y me he visto forzada a aceptar que, por mucho que lo intente, las pupusas nunca sabrán igual estando en otro país.


Leer opinión completa en: Sobrevivir en El Salvador

Tags:

  • Opinión desde allá

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines