Beneficios de las células madre en personas con VIH y sida

El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es un problema de salud pública que afecta a muchas personas, actualmente se contabilizan más de 40 millones de seres humanos viviendo con el virus alrededor del mundo, y cerca de 1 millón de personas mueren anualmente como consecuencia de enfermedades relacionadas con el sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).
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Recordemos que ser diagnosticado como VIH positivo no significa que una persona tiene sida. Una persona diagnosticada con SIDA se considera en una etapa avanzada de la infección por el VIH, que daña y debilita severamente el sistema inmunológico del cuerpo. Cuando se presenta esta etapa avanzada de la enfermedad, causada principalmente por la falta o falla en la toma de los medicamentos antirretrovirales, ocurre una disminución acelerada del recuento de las células de defensa o CD4, lo que provoca un aumento en la carga viral o niveles del virus en el cuerpo, poniéndolo en riesgo extremo para todo tipo de infecciones oportunistas.

A la fecha, la ciencia ha logrado avanzar rápidamente en contar con medios efectivos para diagnosticar, prevenir y contener el avance del virus en el organismo, un ejemplo de ello son las pruebas rápidas de detección del virus, el uso de la terapia antirretroviral altamente activa o combinada (HAART), y más recientemente el uso de la profilaxis preexposición (PrEP) para las personas en situación de alta vulnerabilidad frente al VIH.

Cuando una persona con VIH utiliza medicamentos antirretrovirales, debe tomarlos diariamente y de por vida. Por desgracia, el cumplimiento del paciente no siempre es alto y el virus tiene una capacidad de mutar con bastante facilidad. El resultado ha sido que ahora tenemos cepas resistentes del VIH y que son infinitamente más difíciles de tratar. Adicionalmente el daño acumulativo e inflamatorio que va provocando el VIH en todos los tejidos del cuerpo aumentan la vulnerabilidad a la buena salud del individuo, reduciendo considerablemente su calidad y esperanza de vida.

Es acá donde la terapia con células madre representan una excelente alternativa para ayudar a restaurar y aumentar la función del sistema inmunológico, disminuir la inflamación de los tejidos y reducir la progresión de infecciones y efectos secundarios tanto sistémicos como estéticos que provoca la enfermedad. Recordemos que todos los tejidos del cuerpo se originan a partir de las células madre, las cuales tienen la capacidad de diferenciarse en diferentes tipos de tejido: músculo, grasa, arterias, nervios, entre otros. Cuando las células del cuerpo mueren o se dañan, cientos de miles de células madre en el organismo se transforman en un nuevo tejido. Lesiones tan simples como quemarse la lengua con un líquido caliente, o tan severos como el daño causado a la médula ósea por una quimioterapia, requieren la actividad de las células madre para reparar el daño celular.

Independientemente de los avances en este campo de la ciencia y los beneficios que puede obtener el cuerpo, especialmente el sistema inmunológico al colocar una terapia con células madre, es importante destacar que el VIH sigue siendo una enfermedad incurable, que cuando la persona deja de tomar la terapia antirretroviral el virus vuelve a replicarse y a destruir el sistema inmune del huésped. Por lo que las tomas adecuadas del medicamento, los controles regulares con su médico y exámenes periódicos de laboratorio, siguen siendo indispensables en todas las persona viviendo con VIH.

Si desea más información sobre los tratamientos con células madre puedes llamar a los teléfonos: (503) 2263-0101 y 2263-0202 o visitar: www.esmedcenter.com.

Tags:

  • células madre
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  • sida
  • sistema inmunológico

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