Biosimilares prometen ser los medicamentos del futuro

El biosimilar es equivalente en calidad, eficacia y seguridad a un medicamento biológico original. Además, tiene la ventaja de ser más económico.

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Enfermedades crónicas como cáncer, diabetes, artritis reumatoide, enfermedades inflamatorias intestinales y dermatológicas, así como tratamientos de fertilidad, pueden ser beneficiados con el uso de medicamentos biosimilares, según explica la Asociación Española de Biosimilares (BioSim).

Ahora bien, ¿los medicamentos biológicos son iguales que los biosimilares? Son equivalentes en calidad, eficacia y seguridad, aunque no son idénticos.

Los medicamentos biológicos se caracterizan por ser moléculas de gran tamaño formadas por proteínas que son producidas por organismos vivos, según expone la Asociación Española de Bioempresas (Asebio); además, estos no se consumen por vía oral. Mientras que los fármacos químicos son moléculas muy pequeñas con estructuras y características muy definidas y son perfectamente reproducibles.

Un ejemplo de ello es la insulina o las vacunas, que son medicamentos biológicos. Y el paracetamol o el ibuprofeno, que son compuestos químicos.

Asimismo, es importante que al momento que una persona decida utilizar dichos tratamientos (biosimilares) se conozca la procedencia del mismo, es decir que estos cumplan con las normativas impuestas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Precio

Respecto a su precio, el reumatólogo costarricense Alexis Méndez comentó que un tratamiento biológico para pacientes que padecen artritis reumatoide puede tener un precio de $1,000 (casi tres salarios mínimos en El Salvador). Asimismo destacó que muchas aseguradoras privadas condicionan la cobertura.

Pero, ¿realmente los beneficios económicos de los biosimilares son abismales a los biológicos? Méndez destaca que para que sea así, el precio de dichos medicamentos tiene que ser de 30 %-40 % menor al original, sin embargo no siempre es así. “Por ello muchos especialistas no cambian los medicamentos biológicos por biosimilares. Muchas veces la diferencia es de cinco pesos (costarricenses) y eso no vale la pena”, destacó.

No obstante, una de las grandes premisas de los medicamentos biosimilares es que “gracias a ellos, otras personas que no tienen acceso a los medicamentos biológicos podrán tratarse su enfermedad crónica, con la misma seguridad y efectividad”, afirmó el químico, doctor Renato Murillo.

Es ahí donde especialistas como el gerente médico de Inflamación de Pfizer, doctor Gastón Solano, advierte de la importancia de la farmacovigilancia, donde se resalta como prioridad el seguimiento adecuado al paciente respecto a su tratamiento, y el control de la eficacia o el fracaso del medicamento.

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