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Cálculos renales: una solución de mínima invasión

Expulsar los cálculos renales puede ser muy doloroso; sin embargo, la extracción endoscópica, un procedimiento de mínima invasión, es eficaz en la fragmentación de cálculos de todo tipo de composición.
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Cálculos renales: una solución de mínima invasión

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Todo aquel que haya padecido un cálculo renal conoce el profundo dolor que puede llegar a provocar ese cálculo o “piedra”, por pequeña que sea, tanto en el riñón como durante su proceso de expulsión.

De acuerdo con el médico cirujano urólogo Víctor Flores Bolaños, los cálculos pueden formarse por minerales y sales ácidas, normalmente de oxalato de calcio, pero también pueden ser fosfato, estuvita, cistina y ácido úrico.

Entre los factores de riesgo menciona a las personas que padecen de enfermedades de gota, problemas de articulaciones por elevación de ácido úrico, una mala alimentación, entre ellos el abuso en ingesta de embutidos que contienen exceso de sal y a la vez proteínas; productos lácteos, algunos medicamentos como el ibuprofeno o acetaminofén que pueden producir cálculos renales; aunque aclara que esto no se aplica en todas las personas, pero hay algunas que son propensas.

“Asimismo, una vida sedentaria, vivir en regiones de clima caliente y húmedos, porque las personas sudan más, tienen que ingerir más agua, entonces todo esto produce una saturación de cristales en la orina”, explicó el especialista.

¿Cómo se forman los cálculos? Señala que el proceso se inicia con la nucleación, que es cuando la orina es saturada de ciertas sales o cristal; dado que la orina funciona como un limpiador, todas las sales que ya no se utilizan se descartan, y el riñón la filtra a través de la orina.

Al estar la orina en el riñón a veces esta se concentra de un tipo de sal, al sobresaturarse de calcio en la orina, estos tienden a cristalizarse y poco a poco se van uniendo y formando una matriz cálcica; la matriz es la que se conoce como nucleación. Cuando ya está formada empieza a haber una atracción entre las demás partículas y produce un crecimiento del cálculo y es cuando se forman los microcálculos en el riñón, principalmente en las papilas y luego en la pelvis.

La siguiente fase es la agrupación, en la cual todas esas pequeñas partículas que se forman se unen para formar cálculos de mayor tamaño. Estos pueden variar de 1 milímetro hasta 5 milímetros.

“Cuando hay un episodio de cálculos si no es tratado a tiempo en unos 12 meses se puede volver a formar otros pequeños, ya los más grandes tienen mayor tiempo. El problema es que esta fase ya no se producen síntomas, entonces prácticamente pasan asintomáticos”, aseguró Flores, y agrega: “Muchas veces esos cristales que se forman se adhieren, comienzan a crecer y aglomerarse, es en ese proceso cuando ya se producen los síntomas”.

Beber más cantidad de agua contribuye a lavar el sistema urinario y eso hace más fácil de expulsar el cálculo, al igual que los medicamentos que relajan los músculos en el uréter, o sea el conducto que conecta el riñón con la vejiga, también pueden ayudar a sacar el cálculo más rápido y con menos dolor, a este procedimiento se le conoce como terapia expulsiva.

“El 97 % de cálculos puede salir o tratarse médicamente. ¿Cuáles son los cálculos que bajan? Los que van desde 5 milímetros hasta 1 centímetro. Después hay poca probabilidad de que baje por sí solo”, aclaró el médico.

Asimismo, asegura que cualquier tipo de cálculo por más pequeño que sea debe tratarse, dado que estos pueden llenarse de bacterias y pueden dar paso a serias infecciones.

Cirugías de mínima invasión

“Si la terapia expulsiva no mejora hay que hacer una intervención. Lo ideal o lo que hace se hace actualmente es la extracción endoscópica o la fragmentación endoscópica del cálculo”, explicó el cirujano urólogo.

Durante este procedimiento se utiliza un dispositivo denominado ureteroscopio flexible, conectado a una cámara de alta definición que permite observar el interior de la vía urinaria con absoluta claridad.

Al ser flexible, este ureteroscopio permite alcanzar cualquier parte del interior del riñón en el que se encuentre la piedra que se desea eliminar. Una vez localizada, un láser aplica la descarga de energía directamente sobre el cálculo para fragmentarla.

Su principal ventaja radica en la recuperación más rápida del paciente, “no hay una herida, prácticamente elimina por completo el cálculo, entonces puede volver a su estilo de vida mucho más rápido. Su actividad física igual la recupera, diferente con una cirugía en donde se produjo una incisión para abrir el riñón. Ahí ya son tres meses de recuperación”, aclaró Flores.

“Hay cirugías que se pueden hacer percutáneas, es decir, se entra por la parte de la piel, una pequeña incisión de 2 milímetros, se perfora el riñón y se mete un canal de trabajo”, reiteró el especialista.

Sin embargo, el tratamiento depende de la característica del cálculo, la ubicación, el tamaño y las características anatómicas de la persona.

Cálculos renales: factores de riesgo
Deshidratación
No beber suficiente agua todos los días.
Las personas que viven en climas cálidos y que transpiran mucho pueden presentar un riesgo mayor que otras personas
Ciertas dietas
Llevar una dieta rica en proteínas, sodio (sal) y azúcar puede aumentar el riesgo de tener algunos tipos de cálculos renales.
Obesidad
Un índice de masa corporal alto, un perímetro de la cintura ancho y el aumento de peso se pueden asociar con un incremento del riesgo de tener cálculos renales.

65.9%
de la población bebe insuficiente agua, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas No Transmisibles en Adultos del Ministerio de Salud (MINSAL) y el Instituto Nacional de Salud 2014-2015.

3.8%
de la población salvadoreña presenta un consumo crónico de antiinflamatorios (ej. Ibuprofeno más o menos 6  tabletas diarias por un período de 3 años o más), señala la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas No Transmisibles en Adultos.

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