Cáncer ginecológico, ¿qué hay detrás?

En el mes de la mujer, es importante resaltar dos tipos de cáncer ginecológico: el de cuello uterino y el ovárico; estos suelen ser muy complicados si no se siguen las indicaciones médicas.
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“El cáncer ginecológico es todo aquel que se descubre en los órganos de la reproducción de la mujer. Nosotros en El Salvador incluimos también como órganos involucrados en la reproducción a las glándulas mamarias”, expresó el ginecólogo oncólogo del Hospital de la Mujer Francisco Hernández García.

Los tipos de cánceres ginecológicos más comunes son el de cuello uterino, ovárico, endometrio y mamario. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), cada tipo de cáncer ginecológico es diferente y presenta signos y síntomas específicos, así como factores de riesgo distintos y por lo tanto requiere de estrategias de prevención diferentes.

Asimismo, el CDC señala que todas las mujeres tienen riesgo de contraer cánceres ginecológicos y el riesgo aumenta con la edad. A su vez, si estos se detectan en una etapa temprana, el tratamiento será más eficaz.

Cáncer de cuello uterino

Este cáncer se desarrolla en la entrada de la matriz. Según la American Cancer Society, las células normales del cuello uterino se transforman gradualmente en cambios precancerosos y para ello los doctores usan varios términos para describir estos cambios precancerosos, incluyendo neoplasia intraepitelial cervical, lesión intraepitelial escamosa y displasia.

“Ahora está científicamente comprobado de las cepa 16 y 18 del virus del Papiloma Humano (VPH) son las que marcan el inicio del cáncer”, expresó el especialista.

Asimismo, Hernández García explicó que este cáncer no brinda síntomas en etapas tempranas; por ello, es importante realizarse periódicamente el examen del Papanicolaou o citología.

Pero ¿cómo una mujer puede adquirir el VPH? El oncólogo señala que en la mayoría de los casos se adquiere vía penetración sexual. Sin embargo, también puede estar presente en mujeres que no han tenido una penetración, pues también se contagia por medio de manipulación de órganos genitales con las manos.

Lo curioso es que más del 80 % de los casos reportados con VPH no desarrolla cáncer, pues el organismo con los anticuerpos los elimina, según explica el ginecólogo.

“El tratamiento depende de qué tan avanzado está el cáncer. Entre más tiempo pasa entre una citología a otra, hay más probabilidades de que el cáncer prospere. En mi caso, cuando doy consultas en el Instituto del Seguro Social (ISSS) y veo un cáncer prominente, siempre consulto a la paciente cuándo fue su última citología y algunas admiten que tienen cuatro años de no realizársela”, expresó.

Otro punto relevante es que este cáncer aparece en la etapa reproductiva de la mujer, incluso, según comenta el especialista, hay mujeres de 25 o 27 años que ya poseen dicho cáncer.

Al consultar al especialista sobre la afectación que esto tiene a la fertilidad, él asegura que existen métodos para que un embarazo llegue a su maduración. “Si una mujer que quiere tener hijos tiene cáncer de cuello uterino, se le realiza una traquelectomía (cortan el cuello) y al momento del embarazo se le pone una fajita para mantener el cuello cerrado y que no pierda al bebé (cerclaje)”, advirtió. Asimismo, comentó que por suerte el 80 % de las mujeres con este cáncer se cura, dado que en la mayoría de casos se realiza una histerectomía.

Cáncer ovárico

Este cáncer no tiene relación con el cáncer de cuello uterino. El doctor Francisco Hernández García explica que este se desarrolla en tres tipos de probabilidades: el primero es el cáncer del epitelial (más común, cerca de 75 %); el segundo se desarrolla en las células germinales (7 % a 10 %); y el tercero, en el estroma ovárico, que significa menos del 5 %.

Los cánceres de ovario no son tan agresivos; sin embargo, a diferencia del cáncer de cuello uterino, que se puede chequear fácilmente, el de ovario es más difícil de chequear dado que está escondido.

¿Cómo se chequean? “El examen se realiza de forma bimanual, la cual la hace el ginecólogo a través del acceso vaginal por medio de los dedos. El ginecólogo adquiere una experticia que le ayuda a conocer el calibre del cuello, los ovarios, etc., o por medio de una ultrasonografía”, explicó el oncólogo.

Este cáncer de ovario no es tan frecuente en menores de 35 años, pues, según el especialista, la mayor cantidad se da arriba de los 60 años.

Asimismo, es necesario conocer que cuando el tumor está encapsulado, la probabilidad de curación de las mujeres es muy alta y cuando no este tiene un mal pronóstico, según explicó el ginecólogo.

Respecto al tratamiento, se recomienda una operación que deberá ir al lado de un tratamiento de quimioterapia, dado que casi siempre quedan células residuales.
 

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