¿Duermes poco? Ni te imaginas qué riesgos corres

Un sueño insuficiente puede causar alteraciones a nivel físico y cognitivo. El Dr. Héctor Orrego nos amplía sobre la necesidad de adquirir una higiene del sueño en niños y adultos mayores para prevenir graves enfermedades.
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¿Duermes poco? Ni te imaginas qué riesgos corres

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Sabemos que no se puede vivir sin dormir pero se desconoce la función exacta del sueño. Ante la interrogante, el Dr. Héctor Orrego, neurólogo vascular y máster en sueño del Hospital de la Mujer, explica que a diferencia de lo que se creía antes, no es un momento solo para hacer “switch off” al cerebro, explica que ahora “el cerebro tiene más actividad en la noche, que incluso durante el mismo día”. ¿Por qué?

“El sueño sirve para la consolidación de memoria y para reestablecer nuestra presión arterial. Es por ello que desvelarse aumenta el riesgo de infarto cerebral e infarto cardíaco, todavía mucho más que la hipertensión arterial. La hipertensión arterial es un factor de riesgo para el corazón y el cerebro, sin embargo, el desvelo es un factor de riesgo todavía más poderoso para sufrir un derrame cerebral o un infarto cardíaco”, reiteró el neurólogo vascular. Asimismo, advierte que esta función es tan importante desde los primeros años de vida, porque permite reestablecer pulsos hormonales, por ejemplo la hormona del crecimiento que se libera en una fase del sueño.

El sueño sirve para la consolidación de memoria y para reestablecer nuestra presión arterial. Es por ello que desvelarse aumenta el riesgo de infarto cerebral e infarto cardíaco, todavía mucho más que la hipertensión arterial”. 
Dr. Héctor Orrego, Neurólogo Vascular - Máster en Sueño

“Es por ello que muchos niños que tienen un mal dormir por sonambulismo o problemas respiratorios no crecen, y uno le da vitaminas y vitaminas, pero no crecen porque están teniendo un mal ciclo de sueño”, explicó el máster en sueño.

Esta función también incide en la memoria, de acuerdo al especialista, durante la etapa REM se consolida la memoria.Por este motivo durante la media noche los sueños pueden carecer de sentido o estar compuestos por actores de diferentes esferas de nuestra vida.

“En ese sueño pueden confluir un compañero de la primaria, podemos estar en el aula pero con mi jefe actual o un familiar que no tienen relación en la vida real. Esto se da porque el cerebro trae a cuenta muchos de los recuerdos que hemos vivido a un solo plano y en ese momento lo reclasifica y los deja almacenados donde se cree que durarán para toda la vida. Entonces, si yo no tengo adecuada calidad de sueño, no puedo consolidar la memoria”.

Manifestaciones de mal ciclo de sueño

Alteraciones, gastrointestinales, flatulencias, dolores abdominales, sensación de distención abdominal, sensación de temperatura corporal, irritabilidad, fallas en la concentración y memoria; son algunas de las manifestaciones a nivel físico y cognitivo.

“Muchas personas han visto minada su oportunidad de crecer en un empleo o han visto deteriorada sus relaciones personales gracias a un mal dormir. La calidad del desempeño durante el día depende de la calidad de sueño que yo tuve”, asegura.

¿Cuántas horas se deben cumplir para mantener un ciclo de sueño saludable? Orrego, insiste en que no hay un número exacto en el cual se pueda regir todas las personas. Sin embargo, hay ciertos parámetros que se pueden seguir siempre y cuando se hagan por la noche.

“Lo primero que debemos decir es que el sueño es más reparador si lo hacemos de noche. Un sueño de día no ejerce las mismas funciones, porque nuestro cuerpo trabaja en base a un ciclo de vigilia de sueño y eso está sincronizado con la luz del día”, aclara Orrego.

Asimismo, indica que el número de horas adeacuadas para dormir dependerá de la edad de cada persona. Por ejemplo en los adultos el promdio está entre seis a nueve horas. El médico, asegura que los especialistas japoneses muestran que las horas de sueño deben cumplirse siempre y cuando éstas sean múltiplo de tres. Es decir seis, nueve y 12 horas de sueño. “Si usted se despierta en un número par no ha descansado igual. O sea que puedo dormir siete horas y haber descansado bien, pero si duermo seis horas exactas como que he terminado de hacer uno de los ciclos del sueño y ya estoy listo para caer en el estado de despierto”.

Hay personas que duermen entre seis a nueve horas pero desfasadas. Según Orrego, cuando sucede hay una alteración del ritmo circadiano y en el sueño. También, expone que existe lo contrario, dormir nueve horas y despertarse como que no ha descansado nada. Cuando se experimenta esto los especialistas buscan los trastornos del sueño.

“Esto se puede dar por eventos que se den durante el sueño como: sonambulismo, despertares con confusión, movimientos períodicos de las extremidades (patadas, brincos en las piernas) cada vez que ocurre uno de éstos puede generarle un despertar. Si ha tenido varios de esos movimientos usted se despierta como que no hubiese descansado”, reitera Orrego.

Otros pacientes pueden experimentar la apnea obstructiva del sueño, muy clásico en personas que roncan, personas con anatomía de mandíbula corta o personas obesas. “Cada vez que hay una apnea sucede un despertar. Estas personas despiertan como que no han dormido nada, y en el curso del día se quedan dormidos”, detalla el especialista. Cuando algún trastono se presenta la persona experimenta una somnolencia excesiva y la calidad de sueño se va deteriorando. Y agrega que “cuando tenemos este tipo de paciente por se inventiga qué fenómenos suceden en la noche y para eso se someten a varios estudios”.

Existes más de 100 tipos de trastornos del sueño, para detectarlos se pueden acudir a varios estudios entre ellos la actigrafia, que consiste en un monitoreo durante una semana, de la actividad durante el dia y la noche, las horas de sueño efectivas y exposición a luz solar. Lo cual se logra con un dispositivo colocado en la muñeca del paciente.

Mientras que la polisomnografía cuenta con un video de visión nocturna y sonido de micrófono ambiental. El sistema está sincronizado con la actividad eléctrica del cerebro para registrar movimientos musculares, movimientos oculares, flujo de aire en la nariz, cantidad de dióxido de carbono,ronquidos, entre otros. Para ello se aplican unos electrodos en el cuero cabelludo y en otras partes de la cara y cuerpo, así como distintos sensores para valorar la función cardiorrespiratoria.

3 elementos para dormir bien
1. 
Duración. La suficiente para que estemos descansados y alertas durante el día (entre 7 y 9 horas al día)
2. 
Continuidad. Deberíamos dormir sin interrupciones para que el sueño sea efectivo
3. 
Profundidad. El sueño debería ser lo suficientemente profundo para que sea restaurativo Fuente: WASM

 

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