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E. coli, la bacteria peligrosa

Lavarse las manos antes de preparar los alimentos y evitar los lácteos no pasteurizados son algunas medidas para minimizar el riesgo de transmisión de E. coli.
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La Escherichia coli (E. coli) es una bacteria que se encuentra normalmente en el intestino del ser humano y de animales. “Aunque no parece que su presencia tenga una función especialmente relevante, se ha descrito que la bacteria E. coli favorece la absorción de algunas vitaminas, especialmente la vitamina K”, explica José María Marimón, experto de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). La bacteria E. coli “también es la causa más frecuente de infección urinaria y, en menor medida, de otras infecciones como meningitis en el neonato o infecciones respiratorias”, precisa.

Entre los tipos de E. coli que producen gastroenteritis, “el más destacado por su patogenicidad es el denominado E. colienterohemorrágico, que produce un cuadro que va desde dolores estomacales hasta vómitos y diarrea, en muchas ocasiones sanguinolenta. Generalmente no hay fiebre o esta es baja, y la mayoría de los pacientes se recupera en una semana”, según el especialista.

Existen otros tipos de E. coli que también producen enfermedad gastrointestinal, como el E. colienteroinvasivo, el E. colienterotoxigénico y el E. colienteropatógeno que, en general, causan diarrea más o menos grave en función del tipo de E. coli.
El doctor Marimón explica que en los peores casos de la infección por E. colienterohemorrágico se puede producir el síndrome hemolítico urémico, que se caracteriza por anemia hemolítica (disminución de los glóbulos rojos), trombopenia (disminución del número de plaquetas) e insuficiencia renal aguda que, con frecuencia, requiere hemodiálisis.
“La mayoría de las personas se recupera en unas semanas, pero en ocasiones el daño es permanente. A veces se produce, además, afectación del hígado, del páncreas e incluso del sistema nervioso central, lo que puede llegar a causar la muerte de la persona infectada”, indica.
El facultativo afirma también que las alteraciones en la coagulación, como la púrpura trombóticatrombocitopénica, son otra manifestación grave que se produce casi exclusivamente en adultos.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hasta un 10 % de los pacientes con infección por E. colienterohemorrágico puede desarrollar el síndrome hemolítico urémico, con una tasa de letalidad de entre el 3 % y el 5 %. “Globalmente, el síndrome hemolítico urémico es la causa más común de insuficiencia renal aguda entre los niños de corta edad”, subraya este organismo.

Contagio y prevención
El doctor Marimón expone que los tipos de E. coli que causan diarrea se transmiten fundamentalmente por vía oral, al ingerir agua o alimentos contaminados. “También se pueden transmitir a través del contacto directo con personas o animales infectados, pero esta es una vía mucho menos frecuente”, asegura. “La bacteria también puede vivir en las ubres de las vacas y puede llegar a la leche que no está pasteurizada”, sostiene.

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