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Hernia discal: Un dolor discapacitante

La hernia discal a nivel cervical puede hacer presión sobre los nervios y causar dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en los hombros o brazos. Son dolores muy agudos que afectan la calidad de vida de las personas que lo padecen.
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Hernia discal: Un dolor discapacitante

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A medida que el cuerpo envejece se experimentan cambios naturales en la columna cervical, dado que los discos cervicales gradualmente se secan y por consiguiente afecta su resistencia y elasticidad. Los discos cervicales funcionan como una especie de “almohadón” entre dos huesos. Los “almohadones” pueden resistir con suavidad las fuerzas hacia abajo producidas en las vértebras por el peso y el movimiento de la cabeza.

Sin embargo, esos cambios pueden estar predispuestos por una mala postura al realizar actividades cotidianas, como levantar objetos, sentarse en una mala postura frente a la computadora, utilizar el celular o realizar movimientos de torsión; de hecho, una mala postura al dormir también contribuye a ejercer una tensión adicional sobre la columna cervical y generar una hernia de disco cervical que puede desarrollarse súbita o gradualmente.

“En este caso, hablar de hernias de discos en las columna cervical quiere decir de que el disco se salió de su lugar y eventualmente lo que ha sucedido es que está afectando una raíz nerviosa”, explicó el neurocirujano del Hospital de la Mujer Raúl Zeledón.

El especialista señala que la hernia cervical puede manifestarse cuando se irrita una raíz nerviosa que se dirige hacia los brazos, lo que redirecciona el dolor hacia el cuello u hombros derecho o izquierdo, dependiendo del disco que se ha movilizado.

“La columna cervical tiene siete discos; dependiendo de cuál sea el nivel afectado, así va a ser el tipo de dolor. Casi siempre es un combinado por la unión de varios nervios. Pero eventualmente la función motora es la que nos dice cuál es la raíz que puede estar afectada”, detalló Zeledón.

Para tratar la enfermedad degenerativa del disco, los doctores por lo general comienzan con tratamientos médicos conservadores (sin cirugía).

Los objetivos del tratamiento conservador son reducir la irritación del nervio, aliviar el dolor y mejorar la condición física del paciente. Esto se puede lograr con un programa de atención médica y fisioterapia que combina una serie de métodos de tratamiento.

¿Cuándo se debe operar una hernia de disco cervical?

Cuando la terapia conservadora falla y el paciente no ha mejorado, es candidato a someterse a una cirugía de mínima invasión.

Zeledón agrega que la cirugía se puede realizar anterior (adelante del cuello) o posterior (atrás del cuello), pero en la mayoría de casos se pueden revolver a través de la vía anterior.

“Lo que se hace es una incisión a través del cuello como ya sabemos en qué nivel está, quitamos el disco pero queda un espacio, entonces ese espacio le colocamos una prótesis”, señaló.

Actualmente se han diseñado prótesis que se utilizan en lugar del disco dañado para mantener o recuperar la anatomía del cuello.

“La prótesis se coloca para sustituir el disco afectado y lo podemos fijar con una placa de titanio para darle mayor sostén, aunque no sea el 100 % de casos que amerite esa placa. También podemos ocupar la placa ‘peek’, que son de huesos liofilizados, en el mercado hay sustitutos de hueso o regeneradores de hueso”.

El neurocijano destaca que la ventaja de la cirugía de reemplazo de disco artificial es que no se utiliza ningún hueso de la cadera, que puede resultar en un proceso muy doloroso.

“Paradójicamente, hemos visto que al paciente le duele más que le quitemos ese pedacito de hueso de la cadera que la cirugía de disco. Por eso mejor le proponemos colocar una placa ‘peek’ con huesito leofilizado”, reiteró.

Una vez colocada la prótesis, el médico asegura que el hueso puede regenerarse con normalidad. “El hueso se endura, se pega con el de arriba y abajo, mientras que el cuello mantiene su estabilidad”, detalló.

Cuidado postoperatorio

“Molestias puede haber; en el postoperatorio inmediato casi siempre la gente se queja de que les duele tragar, a veces quedan un poco roncos, pero en este caso le explicamos al paciente que son molestias transitorias”, expuso el especialista.

Luego de realizar la cirugía, es importante darle continunidad al paciente; en ocasiones es necesaria la rehabilitación, sin embargo, todo depende de las molestias que la persona experimente.

“No todos los pacientes necesitan de rehabilitación, hay otros que solo con la cirugía responden muy bien”, aclaró el especialista.

Las terapias pueden ser de relajación para brindar un tratamiento adecuado al músculo, debido a que el nervio ha estado irritado, por lo que generalmente se pierde fuerza en los brazos. Al seguir las terapias, la función motora mejora considerablemente.

El promedio de recuperación tras un procedimiento quirúrgico como este puede ser de 30 a 45 días. Sin embargo, hay otras personas que pueden responder mejor y recuperarse en dos semanas.

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