La hepatitis C crónica sí tiene cura

Contrario a lo que muchos piensan, la hepatitis C sí tiene cura, si se trata con el medicamento adecuado y con los cuidados médicos requeridos. El internista especialista en infectología del Hospital de la Mujer Iván Solano Leiva comenta de qué se trata.
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Entre 60-80 % de las personas con hepatitis C desarrollan una infección crónica y de esas, unas 399,000 mueren cada año en el mundo. Además, se estima que en el mundo hay 71 millones de personas con infección crónica por el virus de la hepatitis C, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“La hepatitis literalmente significa inflamación del hígado. Esta puede ser causada por diversas razones y dentro de ellas tenemos las causas infecciosas y cinco principales virus que pueden afectar a nuestro hígado, que son hepatitis A, B, C, D y E”, expresó el médico interno especialista en infectología de adultos Iván Solano Leiva.

El especialista señala que la hepatitis B y C son los únicos virus que pueden volver portadores crónicos a las personas. “Esto trae consecuencias a largo plazo, pues 20 o 30 años después, el paciente puede llegar a tener cirrosis hepática o cáncer de hígado... Por ello los médicos no deben estigmatizar a los pacientes con cirrosis, dado que no todos los casos son debido al alcoholismo”, explicó.

Aún no existe la vacuna que se encargue de prevenir la hepatitis C, solo hay para la hepatitis A y B, pero la OMS asegura que la investigación en esa esfera continúa. Sin embargo, el médico comenta que es importante que los pacientes se apliquen estas vacunas para tener menor incidencia de adquirir la hepatitis C.

Su cura

Hasta hace pocos años no existía una cura para dicho virus. “El tratamiento para esta hepatitis ha evolucionado desde 2013, antes de ese año el porcentaje que el paciente se curara rondaba alrededor de un 50 %, con tratamientos con altos costos y molestos, dado que daba varios efectos secundarios”, comenta Solano Leiva.

El especialista asegura que aún existen médicos que le dicen a sus pacientes que aún no existe cura, cuando sí la hay. “El tratamiento revolucionó con antivirales de acción directa, con el cual se ha logrado llevar a muchos pacientes a la cura de la hepatitis C, con un porcentaje entre un 95 a un 100 %. Esto vino a revolucionar la historia”, dijo. Sin embargo, Solano sostiene que los costos son muy elevados.

“En Estados Unidos los costos son elevadísimos. El tratamiento dura alrededor de tres meses y el costo andaba alrededor de $90,000. Es decir, mil dólares la tableta. Y esto sin duda ha sido un gran obstáculo”, expone. Asimismo comenta que el laboratorio productor de dichos medicamentos basado en datos del Banco Mundial decidió dar un precio especial en países subdesarrollados como el nuestro.

“Actualmente el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) es el único que da tratamiento a pacientes con hepatitis C crónica. Al ISSS les cuesta $900 el tratamiento. Es incluso más barato que los tratamientos de segunda línea de VIH. Pero a nivel privado el tratamiento cuesta $16,000”, aseguró el médico.

Asimismo, Solano Leiva expone que en El Salvador solo existen dos antivirales de acción directa: sofosbuvir y sofosbuvir ledipasvir. En países desarrollados existe una gama más amplia de tratamientos.

¿Qué hacer?

Antes del tratamiento tiene que existir un chequeo médico. “La hepatitis C en un 80 % de los casos es asintomático, pues ocho de cada 10 no se dan cuenta de cuándo se infectan”, comenta y añade que el paciente se debe realizar una prueba de tamizaje, es decir, el ELISA para virus de hepatitis C. Sin embargo esta no es 100 % segura, dado que hay incidencia de falsos positivos. Por ello, luego se hace una genotipificación. “Dependerá mucho de qué tipo de virus de hepatitis C tiene”, expresó.

Respecto a la forma de transmisión, el infectólogo informa que la mayoría de personas infectadas son personas usuarias de drogas intravenosas. En este punto, el peligro es el uso de una misma aguja para varias personas.

“Además, están propensos los cocainómanos; personas que se realizan tatuajes; las personas que realizan trabajos dentales como los odontólogos, dado que el virus puede estar vivo en la superficie por 24 horas y si no lava bien los instrumentos otra persona puede resultar afectada; además, los médicos o enfermeras que se pinchan con una aguja infectada tienen un 3 % de probabilidad de adquirirla”, dijo. Por ello es importante que los trabajadores se salud estén capacitados.

“Para 2030 debería reducirse en un 90 % virus de hepatitis C y 65% menos muertes. El problema es que en el país no hemos visto un plan de acción nacional”, concluyó Solórzano.

Prevención primaria

(TOMADO DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD - OMS) 
Como no hay vacunas para prevenir la infección, la prevención depende de la reducción del riesgo de exposición al virus en el entorno sanitario, en los grupos de población de alto riesgo, como los consumidores de drogas inyectables, y en los contactos sexuales.

A continuación se enumeran algunos ejemplos de intervenciones de prevención primaria recomendadas por la OMS: 

Higiene de las manos, incluida la preparación de las manos para la cirugía, el lavado de las manos y el uso de guantes.

Uso seguro y apropiado de las inyecciones en la atención sanitaria.

Manipulación y eliminación segura de objetos afilados y desechos.

Prestación de servicios integrales de reducción de daños a los consumidores de drogas inyectables, por ejemplo proporcionando material de inyección estéril.

Análisis de la sangre donada para detectar las hepatitis B y C (así como el VIH y la sífilis).

Capacitación del personal sanitario y uso correcto y sistemático de preservativos.

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