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Microendoscopia móvil detecta células premalignas de cáncer

La microendoscopia móvil de alta resolución detecta en tiempo real células premalignas de cáncer en el cuello del útero. Esta nuevatécnica está siendo utilizada en el Instituto del cáncer de El Salvador.
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Microendoscopia móvil detecta células premalignas de cáncer

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Los programas de detección temprana posibilitan la prevención y el éxito en la lucha contra el cáncer, particularmente en el caso de cáncer de cuello uterino, el cual es prevenible mediante la realización de un tamizaje de forma periódica. Sin embargo, en los países en vías de desarrollo como el nuestro, es muy frecuente que las mujeres no sean diagnosticadas a tiempo debido a factores culturales, por temor o vergüenza; por el acceso limitado a pruebas de detección temprana y por la débil apuesta a la educación para la prevención en enfermedades ginecológicas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que las infecciones que pueden provocar cáncer, como las causadas por el virus del papiloma humano, son responsables del 20 % de las muertes por cáncer en los países de ingresos bajos y medianos; mientras que en los países de ingresos altos es del 7 %. Dada la alta incidencia y mortalidad por cáncer de cérvix, especialistas del MD Anderson y de la Universidad de Rice de Houston tomaron en cuenta al país para poner en marcha la realización del proyecto de microendoscopia móvil de alta resolución para la detección de displasia cervical. Dicho proyecto es llevado a cabo en conjunto por Basic Health International y la Liga Contra El Cáncer de El Salvador.

La displasia cervical es una condición que indica que existen células anormales en la superficie del cuello del útero. El hecho de detectar este tipo de células permite que las mujeres sean tratadas oportunamente y de esta manera prevenir que se desarrolle un cáncer en el cuello del útero. Los especialistas señalan que en las primeras etapas normalmente no hay síntomas aparentes, estos aparecen cuando ya existe un estadio avanzado de la enfermedad. Dado que los cambios cervicales solo se descubren a través de pruebas como la citología y la biopsia, es importante que las mujeres se realicen su chequeo de forma regular.

“Lo que nosotros hacemos primero es la prueba de detección del ADN del virus del papiloma humano (VPH) y como segundo paso visualizar la relación núcleo plasmática de las células del cérvix. Si el núcleo de la célula se ha agrandado, esto puede sugerir que hay una displasia presente y lo podemos observar en tiempo real”, explicó Leticia Maricela López, médico epidemióloga, coordinadora de Basic Health International para el estudio en alianza con MD Anderson, Universidad de Rice y Liga Contra el Cáncer. Y agrega que “todas estas pruebas que se realizan es un proceso similar al de la toma de una citología”.

Cómo funciona

Durante la primera consulta, la especialista explica que, tras realizar la prueba del ADN del VPH, se utiliza un colposcópio digital para tomar imágenes y ver el estado del cuello del útero. Luego se realiza la inspección visual; al observarse cambios de coloración en el cuello del útero, se cita a la paciente para realizarle una colposcopia. En la segunda consulta se realiza nuevamente la inspección visual y la prueba de Schiller (aplicación de Lugol en el cuello del útero), y en aquellos lugares donde se observan positivas estas pruebas se realiza la toma de imágenes con la microendoscopia móvil de alta resolución; posterior a esto se procede a la toma de biopsias.

“Si se tiene una sospecha displasia cervical, se toman dos o tres imágenes. En ese caso', el mismo software de aplicación brinda un rango del estado de las células. Si es anormal, se toma la biopsia y se manda a patología”, detalló. En la tercera consulta, en base con el resultado de la biopsia, se realiza el tratamiento, de ser necesario.

Tradicionalmente, para detectar anormalidades en el útero, las pacientes deben asistir a una consulta ginecológica y esperar resultados que se obtienen hasta dos semanas después de la prueba de citología. En zonas rurales del país puede durar varias semanas. En el caso de las mujeres que participan en este proyecto, el resultado se obtiene en un período de dos a cuatro semanas posteriores a la primera visita. Para formar parte de este proyecto y poder tener acceso a estas pruebas, es necesario ser mayor de 30 años; de acuerdo con la especialista, “se toman después de los 30 años de edad por la historia natural del cáncer cérvico uterino. Sabemos que esta enfermedad es causada por la infección persistente del virus del papiloma humano, el cual puede conllevar a displasia severa y, si no es tratado, puede evolucionar a cáncer”.

Tecnología de bajo costo

Este sistema es de bajo costo comparado con otros equipos tradicionales de detección. Los especialistas señalan que este equipo puede ser utilizado tanto en una zona urbana como rural y no necesita ser manipulado por un especialista; por ejemplo, un médico general que haya sido entrenado en el uso del equipo toma de imágenes y su interpretación puede llevar a cabo este tipo de examen. La idea es que, una vez esta tecnología sea validada, se podría realizar un diagnóstico de displasia cervical en la misma visita sin necesidad de realizar varios exámenes. Este desarrollo tecnológico se está validando en otros países de la región, como Estados Unidos (Nuevo México y Texas), Brasil y África. Los expertos continúan investigando para que este equipo pueda ser más accesible y pueda ser utilizado en cualquier parte del mundo.

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