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Ocho de cada 10 personas con problemas de salud mental no tienen empleo

Es fundamental hacer frente a la desinformación, la falta de conocimiento ante estos trastornos y los grandes mitos infundados.

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Ocho de cada 10 personas con problemas de salud mental no tienen empleo

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Un problema de salud mental no tiene por qué ser un impedimento para obtener un empleo; sin embargo, un 84 % de las personas que lo padecen se encuentran en situación de desempleo, debido a los prejuicios sociales que aún mantienen muchos empresarios y administraciones a la hora de contratarlas o mantenerlas en sus funciones.

Ello, sumado a las grandes diferencias salariales que padecen las personas aquejadas de problemas de salud mental, ya que de promedio cobran entre un 15 % y 20 % menos.

Según explicó el presidente de la Confederación Salud Mental España, Nel González. Este año las barreras que se quieren romper son las de tejido empresarial para fomentar la contratación y las que impiden que estas personas puedan realizar su trabajo “sin máscaras”.

La baja inserción laboral de las personas con problemas de salud mental es una de las principales barreras para su integración social y su recuperación. Por ello, denuncian que “un problema de salud mental no tiene por qué ser un impedimento para obtener un empleo”.

“Un problema de salud mental no me hace diferente”

El empleo, en el caso de las personas con problemas de salud mental, “es una vía fundamental para lograr la recuperación y la autonomía, y además facilita que se sustituya el rol de enferma por el rol de trabajadora“, declararon.

En este sentido, se considera que entre el 11 % y el 27 % de los problemas de salud mental se pueden atribuir a las condiciones de trabajo.

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, cuatro de cada 10 trabajadores piensan que el estrés no se gestiona adecuadamente en su lugar de trabajo y se estima que entre el 50 % y el 60 % de las jornadas de trabajo perdidas se atribuyen al estrés relacionado con el trabajo.

“Mis problemas de salud mental no me definen”

Isabel tiene claro que las crisis o brotes psicóticos que ha podido sufrir por su enfermedad no la definen como persona, que estos se tratan con medicamentos o con otros apoyos y que puede hacer una vida equilibrada, en la que el trabajo es el camino hacia la normalización. Recientemente, ha tenido dos empleos, como operaria de limpieza y como formadora de costura a un grupo de mujeres.

“Me ha hecho mucho ilusión que hayan confiado en mí porque por fin he podido demostrar todas mis habilidades y destrezas, mis capacidades. He sentido que todo fluía”, comentó.

El presidente de la Confederación de Salud Mental lo deja claro: “Una persona con esquizofrenia trabaja perfectamente después de afinar los desajustes”, una afirmación que tiene que calar en el empresariado porque en España hay más de 1 millón de personas con problemas de salud mental, de los que 400,000 sufren esquizofrenia y trastornos bipolares.

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