Lo más visto

“Si los trastornos alimentarios no se atienden, se cronifican”

El próximo 2 de junio se celebrará el Día Mundial de la Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). La doctora en psicología clínica y de la salud y psicoterapeuta especialista en trastornos de la conducta alimentaria Gloria Dada amplía más sobre la temática.
Enlace copiado
Arborétum Realizará un taller avalado por la Academy of Eating Disorders. Este será impartido por la Dra. Gloria Dada  el próximo viernes 15 y sábado 16 de junio en el Centro Arborétum. Para más información puede escribir a  info@centroarboretum.org o llamar al 2564-6167.

Arborétum Realizará un taller avalado por la Academy of Eating Disorders. Este será impartido por la Dra. Gloria Dada el próximo viernes 15 y sábado 16 de junio en el Centro Arborétum. Para más información puede escribir a [email protected] o llamar al 2564-6167.

Enlace copiado

Al hablar de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) la mayoría de personas destaca como exclusivas a la bulimia y anorexia; sin embargo, estos trastornos cada vez se amplían. Hoy, por ejemplo, ya se introduce dentro de la clasificación al trastorno por atracón, relacionado con la obesidad.

Para las personas que los padecen el reto de superarlo es muy grande, dado que junto a ello se derivan diversas comorbilidades. En una entrevista para Plus, la especialista Gloria Dada asegura que la familia es parte del proceso de recuperación.

Para contextualizarnos, ¿qué son los trastornos alimentarios?

Trastornos alimentarios son trastornos psicológicos, están catalogados como tales, que provienen de un malestar emocional y que se desarrollan en una serie de síntomas relacionados con la comida y el control del peso. Según las formas que adquieran estos síntomas, así vamos a hablar de un trastorno u otro.

Entiendo que existen varios trastornos, ¿cuáles son los más importantes?

No sé si más importante, pero los trastornos más conocidos por la mayoría de la gente son la anorexia y la bulimia. Pero no son los únicos. De hecho en la última revisión del Manual de Clasificación de Trastornos Psiquiátricos hay toda una clasificación nueva y quizá lo más importante es que se toma en cuenta como diagnóstico separado, el diagnóstico por atracón, donde no hay una delgadez extrema, pero siempre tiene trasfondo emocional.

Al ser diagnosticados, ¿quiénes son los involucrados en el tratamiento?

El mejor pronóstico de tratamiento es tener uno realizado por un equipo multidisciplinario. Esto es muy importante dado que en ese equipo lo ideal es que esté involucrado un psicólogo; un nutricionista especializado en trastornos alimentarios; un médico; un psiquiatra en caso de necesitar apoyo farmacológico y si el problema físico requiere de especialistas se involucra un ginecólogo o endocrinólogo.

¿En qué sexo y edad son más frecuentes estos trastornos?

Es más frecuente en mujeres, por eso se suele pensar que no se da en hombres. De hecho el lema de la celebración de este año tiene que ver con la estigmatización de las personas. Queremos romper con esos estigmas que están alrededor de los trastornos. Y uno de esos estigmas es: “esto es algo solo de mujeres” y ¿qué es lo que pasa? Si lo pensamos así, los hombres no buscan ayuda. Digamos que en proporción es algo como 10 a 1, es bien grande la diferencia.

Y respecto a la edad, se suele pensar que es algo que inicia en la adolescencia pero los profesionales de este campo estamos alarmados porque encontramos trastornos cada vez a edades más tempranas. Hoy nos llegan a tratamiento niños de nueve o 10 años con anorexia severa. Pero esto no es reciente, esto siempre ha pasado, pero hoy está más visibilizado.

Pero, ¿cuáles son las razones?

Los trastornos no tienen una causa. Los trastornos psicológicos son multicausales, pero quizá, y por esto me especialicé en este campo, los trastornos alimentarios son tan altamente complejos que tiene que converger una serie de factores: desde los biológicos, de personalidad, familiares y socioculturales. Además, solemos encontrar en la historia de la persona ciertos factores detonadores y mantenedores de los síntomas, los cuales pueden ser situaciones relativas.

¿Y todos los trastornos se traducen la necesidad de verse mejor o ser aceptados?

Esa quizá es la capa exterior. Uno piensa si lo que quieren es verse delgadas, por ejemplo, suena como una cosa muy superficial. Detrás de eso hay todo un entramado, es decir se asocia un estado físico con otros valores, como “tener fuerza de voluntad”. “No como y soy especial”, es esa necesidad de destacar y de sentir que somos buenos en algo.

Pero cuando los papás le dicen “lo que querés es llamar la atención”, ¿qué pasa?

Ese es otro estigma que tenemos, “si tiene trastorno alimentario es culpa de los papás”. A mí me gusta pensar que los papás no son el problema, pero sí son fundamentales en la solución. A los papás nadie les da un curso de trastornos alimenticios antes que sus hijos nazcan, entonces cuando empiezan a ver esto, ciertas conductas que van en contra de la salud lo más lógico es que digan: “podés comer un poco más”. Sin embargo, eso es como decirle a una persona con depresión severa que deje de llorar; simplemente no podrá, al menos que resuelva todo lo que está detrás. Entonces nuestra labor como profesionales en este campo, obviamente es dar tratamiento al paciente, pero también dar orientación a la familia.

¿Cómo no confundir el hecho que un niño no quiera comer por su naturalidad, a un TCA?

Lo primero que tenemos que observar cuando hablamos de niños es si no hay variación de peso, porque los niños van creciendo. En los niños con TCA lo que vemos es que el peso no aumenta. Además, cuando nosotros vemos que es una dificultad a comer, cuando las situaciones que impliquen comer sean incómodas y que les cuesta ser observados, hay un problema. Incluso hay niños que dejan de juntarse con sus amigos.

¿Cuál su opinión respecto a cómo El Salvador está afrontando este problema?

Yo viví afuera de El Salvador mucho tiempo, y con las personas con las que tuve contacto siempre me expresaban que “en el país no había trastornos alimentarios”. Pero, lo que pasa es que como es un problema psicológico, se invisibilizó por mucho tiempo.

Pero una cosa que me alegra es que sí he visto un cambio en cuenta a tener conciencia respecto a que este es un problema más allá de pensar que esto es por “llamar la atención”, “una moda” o “una cosa adolescente”. Si los trastornos alimentarios no se atienden, se cronifican. Ahora vemos campañas de prevención en colegios. Profesionales que quieren saber más sobre el tema.

Creo que estamos de cara a entender que este es un problema social. Además, hay cosas que faltan, como la prevención a gran escala.

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines