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Terapia de protones contra el cáncer

La terapia de protones permite una precisión mucho mayor que la radioterapia contra el cáncer y disminuye sustancialmente los efectos secundarios. El doctor Alonso Gutiérrez, jefe de medicina física de Miami Cancer Institute del Baptist Health, nos amplía.
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Tecnología. El nuevo centro de terapia de protones de Miami Cancer Institute del Baptist Health International ha permitido maximizar la precisión en los tratamientos para pacientes con cáncer. foto/Cortesía

Tecnología. El nuevo centro de terapia de protones de Miami Cancer Institute del Baptist Health International ha permitido maximizar la precisión en los tratamientos para pacientes con cáncer. foto/Cortesía

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La radioterapia tradicional de fotones emplea rayos X para administrar la dosis de radiación al tumor. En estos tratamientos estándar, la radiación atraviesa tejidos y órganos sanos durante su trayectoria al entrar y salir del cuerpo, por lo que se administran dosis a órganos que no las necesitan.

A diferencia de esta, la terapia de protones emplea haces de partículas llamadas protones para administrar dosis de radiación a las células cancerosas. De acuerdo con el doctor Alonso Gutierrez, jefe de medicina física de Miami Cancer Institute, del Baptist Health International, esto es posible debido a que los protones se detienen por completo dentro del tumor, la dosis específica de radiación se aplica exclusivamente al tumor sin afectar el tejido sano que lo rodea.

Recientemente la técnica en cómo se emplea la radiación han superado principalmente por muchos avances en la tecnología, pero la radiación de protones desde el principio ha sido la terapia ideal para los niños y adolescentes”. 
Doctor Alonso Gutiérrez, jefe de medicina física de Miami Cancer Institute (MCI)

“Recientemente las técnicas para aplicar la radiación se han superado gracias los avances en la tecnología. La radiación de protones desde sus inicios ha sido la terapia ideal para niños y adolescentes”, dijo para CIENCIA MÉDICA, el doctor Gutiérrez.

American Brain Tumor Association (ABTA) señala que la terapia de radiación convencional, si bien es útil para el tratamiento del tumor, generalmente tiene efectos secundarios, algunos de los cuales pueden tener un impacto negativo sobre el crecimiento y el desarrollo de un niño pequeño porque todavía están etapa de desarrollo.

El portal web del Centro Médico del Hospital de Niños de Cincinnati, en Estados Unidos, también apunta a que “puede causar efectos secundarios perjudiciales, como retrasos en el desarrollo, deficiencias hormonales, efectos en los tejidos de los huesos y músculos, pérdida de audición, entre otros”.

La capacidad de la terapia de protones para minimizar los efectos secundarios no deseados la convierte en el método ideal para los cánceres pediátricos que requieran tratamiento con radioterapia.

“Para esos pacientes hay una probabilidad más alta de seguir viviendo, utilizando la terapia de protones podemos disminuir el riesgo de cáncer en el futuro. Sabemos que si curamos su cáncer, van a vivir 40 o 60 años después. Entonces, por eso, es preferible para niños y adolescentes”, expuso el especialista.

Por su parte, la doctora Pilar Samper, jefa del servicio de oncología del Hospital Rey Juan Carlos, de Móstoles (Madrid), llegó a la misma conclusión y aseguró que su principal ventaja radica en que produce menos daños a los pacientes.

“Con fotones, los tejidos sanos reciben una dosis de radiación, pero con los protones, con más peso y masa, controlas la energía y la diriges solo al tumor. Con los protones esculpes y dibujas el tumor, sin producir otros daños”, expuso Samper, para Efe Salud.

El doctor Gutiérrez explicó que el uso de la terapia de protones puede llegar a un 25 % de pacientes con cáncer de cerebro, tumores en la base del cráneo, tumores medulares, cáncer de próstata, cáncer de pulmón y cáncer de hígado.

Este avanzado tratamiento demora solamente unos minutos administrar un alto nivel de radiación en una cantidad mínima de sesiones de tratamiento.

“Los tratamientos son similares a los de fotones y normalmente los cursos de terapia duran de dos a cinco semanas. En Miami Cancer Institute tenemos un sistema de protones y también tenemos otra radiotecnología. Ahora estamos viendo que e entre el 20 y 25 % de personas son candidatos ideales para la terapia de protones”, explicó.

La ABTA señala que en la terapia de protones, la energía de los protones, junto con la profundidad de la penetración, se puede adaptar a la forma y al tamaño únicos de cada tumor. Por ejemplo, en caso de tumores cerebrales ayuda a minimizar los efectos secundarios agudos y a largo plazo, como los déficits neurocognitivos (problemas de la memoria a corto plazo) y el hipopituitarismo (desequilibrios hormonales).

Asimismo, la ABTA recomienda habitualmente “para el tratamiento de tumores de forma irregular, ubicados en áreas de difícil acceso o cercanas a órganos y tejido cerebral importantes”.

Radiación más precisa
La terapia de protones destruye las células cancerosas con dosis de radiación dirigidas con gran exactitud que no afecta los tejidos sanos y minimiza los efectos secundarios, lo que hace que la protonterapia sea especialmente eficaz para el tratamiento de cánceres infantiles de hígado y cerebro, así como de pulmón en los adultos, incluso los cánceres de mama, localizado en el lado izquierdo, y de próstata.

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