Tumores medulares: Una enfermedad poco conocida

Los tumores en la médula espinal pueden producir dolor, problemas neurológicos y, en ocasiones, parálisis. Son poco frecuentes, pero su diagnóstico temprano puede mejorar la calidad de vida del paciente.
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Tumores medulares: Una enfermedad poco conocida

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La médula espinal contiene haces de nervios que transportan mensajes desde el cerebro, como instrucciones para mover un brazo o información desde la piel que señala dolor. Un tumor que se forme en la médula espinal o cerca de ella puede interferir en la comunicación entre el cerebro y los nervios.

De acuerdo con el médico José Raúl Zeledón, neurocirujano del Hospital de la Mujer, los tumores medulares pueden clasificarse en dos: tumores intramedulares, que aparecen en las células que se encuentran dentro de la médula espinal; y por otro lado, los tumores extramedulares, que se manifiestan fuera de la red de células de sostén que rodean la médula espinal (duramadre). Aunque no aparezcan dentro de la médula espinal, estos tipos de tumores pueden afectar su función al hacer que se comprima y causar otros problemas.

Esta patología puede manifestarse en cualquier edad; sin embargo, el especialista señala que “se ha visto más frecuentemente en la cuarta o quinta década de la vida”.

“Regularmente los tumores extramedulares pueden ser benignos, es decir, que pueden depender de los nervios: Schwannoma o Meningioma, que son los más frecuentes. También pueden ser metástasis, tumores que vengan de otro lado, como los tumores metastásicos de mama, pulmón o próstata, casi siempre son los más frecuentes que invaden esa zona”, detalló Zeledón. Y agrega que los intramedulares, si se manifiestan “dentro de la cubierta de la duramadre, o sea los que están por dentro pero no son parte de la duramadre, sino que lo está lesionando por compresión, entonces suelen ser de la propia cubierta, como en este caso los meningioma espinales o pueden ser tumores del sistema nervioso. Dependiendo de qué porción es la afectada así será la clínica del paciente”.

Signos de alerta

El especialista advierte que ante los primeros signos de alerta es necesario consultar y acudir a un médico, dado que si se detecta de forma temprana sea posible prevenir una mayor pérdida de la función y, con una rehabilitación intensiva, recuperar la función nerviosa.

Dentro de los primeros signos, está la debilidad en el cuerpo. Zeledón asegura que entre las complicaciones más frecuentes en cuanto a tumores intramedulares está la pérdida de sensibilidad, pérdida de la función motora (mitad del cuerpo hacia abajo) incluso pérdida en el control de esfínteres”.

“Cuando el tumor es extramedular es compresivo”, indica el neurocirujano, es decir, que puede tener los mismos síntomas que en un tumor intramedular; sin embargo, este no está lesionando al sistema nervioso; es la principal diferencia entre los dos tipos de tumores, y reitera que “por consiguiente al retirarlo existe la posibilidad de que clínicamente el paciente tenga un mejor pronóstico”.

Para diagnosticar el tumor el especialista recomienda una resonancia magnética. “Una vez delimitado anatómicamente ya sabemos cuál será el abordaje, la cirugía”, expuso. Tras ser diagnosticado, ¿qué puede ocurrir?, ante la interrogante el neurocirujano asegura que si el tumor es por compresión “el paciente va perdiendo sensibilidad, fuerza, control de los esfínteres. Si es una porción alta incluso puede verse afectada la respiración”.

En cambio, si este es extramedular (no es parte del sistema nervioso), al resecarlos o quitarlos el paciente tiene un buen porcentaje de recuperación. Sin embargo, aclara que “el problema es si el paciente ya se deterioró bastante y ya no camina, ya no tiene sensibilidad y se le quita el tumor entonces las probabilidades de recuperación son muy bajas”.

A su vez, asegura que a diferencia de cuando el tumor es medular, es porque ya lesionó el sistema nervioso, y ya cortó fibras; la injuria quirúrgica aunque sea de mínima invasión también influye.

“Tras la cirugía, el siguiente paso es enviar a estudiar el tumor, a partir de eso, si es un tumor benigno y si se lo quitamos todo podemos decir que ese paciente para fines prácticos está curado”, expuso el neurocirujano. La atención que necesita después del tratamiento dependerá del resultado del tratamiento y su nivel de movilidad. Ahora bien, en otros casos si es un tumor maligno o metastásico, los especialistas lo abordan desde el punto de vista oncológico. “Aunque a sabiendas que por ejemplo en la médula la radiación puede causar mucho daño. Por qué, porque la médula es como un cordón compacto, entonces ahí todo va juntito y apretado, al hacer una cirugía estamos lesionando toda esa información que va hacia abajo”, aclaró Zeledón y reitera que existe la posibilidad de que el paciente quede parapléjico, todo depende del nivel y el tamaño, sobre todo del tipo de tumor, concluye el médico.

¿Qué función tiene la médula espinal?
El sistema nervioso central controla la mayor parte de las funciones del cuerpo y de la mente. El cerebro interpreta toda la información que recibimos a través de nuestros sentidos y órganos internos, la procesa y luego transmite a nuestro cuerpo mensajes o impulsos, transmiten dolor, movimiento o temperatura.

Compresión de la médula espinal
La compresión de la médula espinal ocurre cuando el cáncer crece en, o cerca de, la columna vertebral y presiona sobre la médula espinal y los nervios. Cualquier tipo de cáncer puede propagarse a los huesos de la columna vertebral, pero la compresión medular es más común en personas con cáncer de mama, pulmón o próstata.

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tipos de tumores cerebrales y de la médula espinal son reconocidos. Algunos se denominan por el tipo de célula en la que comienzan (como el glioma) o la ubicación (como el meningioma, que se forma en el revestimiento del cerebro y la médula espinal).

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