Un dispositivo implantado en el cerebro ayuda a aliviar las convulsiones

Un pequeño dispositivo fabricado en Silicon Valley (Estados Unidos), conocido como el Sistema RNS, puede monitorear y responder a la actividad del cerebro de la misma manera que un marcapasos responde a los ritmos del corazón.
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El 28 de septiembre, el primer dispositivo de “neuroestimulación receptiva” (RNS, por sus siglas en inglés) fue implantado en Baptist Health Hospital en Miami, Florida, para el manejo de la epilepsia refractiva.

El paciente, Fernando Esguerra, de 29 años y natural de Bogotá, Colombia, era muy pequeño cuando se le extirpó un tumor del cerebro. Desde ese procedimiento, Fernando ha sufrido de convulsiones diariamente. En el caso de Fernando, el RNS es el mejor plan para tratar sus convulsiones. Eso es porque él es considerado un paciente refractivo que no ha respondido a dos o más medicamentos.

El dispositivo de RNS, fabricado por NeuroPace, monitorea la actividad eléctrica del cerebro y detecta cualquier actividad anormal que pueda causar una convulsión. Si se detecta la actividad anormal, el dispositivo administra un estímulo eléctrico al área epileptogénica a través de unos cables de conexión. Esto puede detener o prevenir una convulsión emergente antes de que ocurra.

Los datos se transmiten inalámbricamente

El dispositivo de RNS es curveado, imitando la forma del cráneo y es implantado de manera que esconde su presencia debajo de la piel –así que es virtualmente imperceptible-. Este se coloca quirúrgicamente bajo la piel en el interior del cráneo y conectado a electrodos que se colocan estratégicamente dentro del cerebro donde el origen convulsiones (llamado el foco de ataques). Un chip de ordenador programado en el cráneo se comunica con el sistema de registro de datos y para ayudar a regular la estimulación reactiva.

También requiere un mínimo de mantenimiento: un cambio de batería luego de cuatro años. Todos los datos recogidos por el dispositivo son transmitidos inalámbricamente y subidos para que puedan ser monitoreados remotamente por el equipo médico.

En el caso de Fernando, el equipo médico está monitoreando desde otro país.

“(Fernando) puede estar en cualquier parte del mundo, y siempre y cuando él descargue los datos, podemos ver su actividad cerebral y sus convulsiones”, afirmó Alberto Pinzón, M. D., director del programa de epilepsia de Baptist Hospital.

El equipo médico puede personalizar el dispositivo

El procedimiento típicamente dura alrededor de dos horas y el paciente inclusive puede ser dado de alta al día siguiente. Desde el momento en que se activa el RNS, este comienza a grabar los impulsos del cerebro y construye una base de datos que le permite al equipo médico programar mejor el dispositivo y personalizarlo para llenar las necesidades de Fernando. Él puede comenzar a ver los resultados de inmediato después que las primeras configuraciones de estimulación serán programadas en el dispositivo. Sin embargo, el potencial completo del implante se ve usualmente entre unos meses a un año después del procedimiento.

“Existen varios tipos de medicamentos antiepilépticos que pueden ser prescritos para los pacientes con epilepsia. Cuando un medicamento es recetado, este puede ayudar alrededor de un 50 por ciento de los pacientes; un 70 % a un 80 % pueden ser ayudados con una combinación de medicamentos. Alrededor de un 20 % a un 30 % no pueden ser controlados por los medicamentos y la cirugía es una de las pocas opciones disponibles para tratarlos”, afirmó el Dr. Pinzón.

Este dispositivo, que está aprobado por la FDA de Estados Unidos, ha demostrado que reduce las convulsiones en pacientes con epilepsia y es resistente a fármacos hasta en un 50 %.

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