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Jack Valero: “Queremos lo mismo: construir un mundo mejor”

La cena benéfica para la formación de sacerdotes y seminaristas diocesanos salvadoreños en Roma y España, la cual se celebrará mañana por la noche, tendrá la presencia del conferencista y coordinador de Catholic Voices, Jack Valero.

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El coordinador de Catholic Voice, comparte sobre su conferencia: "Comunicación sin conflicto". Foto de La Prensa/ Bórman Mármol. 

Por octavo año, el Proyecto de Formación Sacerdotal realizará su cena benéfica enfocada en la formación de sacerdotes y seminaristas diocesanos salvadoreños en Roma y España.

En esta oportunidad será el conferencista y coordinador de Catholic Voices, Jack Valero, quien hablará sobre “Comunicación sin conflicto”.

Cuéntenos un poco de su historia.
Nací en Barcelona, pero desde muy joven me marché a vivir a Londres, donde he vivido los últimos 43 años. Ahí me ocupo de comunicación de la Iglesia y comunicación de religión.

En 2010, cuando venía el papa Benedicto al Reino Unido se dio una polémica, pues hubo gente que no quería que viniera. Entonces, con un amigo montamos un proyecto que se llama Catholic Voices, en el cual estamos con laicos, personas con familias y trabajos que pueden hablar con los medios.

Nosotros entrenamos para hablar en los medios sobre los temas polémicos de la Iglesia, de manera que se escucharan y se pudieran tender puentes entre todas las diferentes opiniones que habían. Y nos salió tan bien, que el viaje del papa fue un gran éxito. Salió en todos los medios de comunicación positivamente y los obispos nos dijeron que siguiéramos entrenando a mucha gente más. Luego se ha copiado el modelo en muchos países. Ahora está en más de 20 países, entre ellos Chile, Colombia, Argentina, Bolivia, Irlanda y el Reino Unido.

La idea es la siguiente: ver que, cuando nos critican, siempre hay algo positivo. Nosotros tenemos que encontrar un punto positivo y unirnos. Eso significa que nunca nos tenemos que pelear. Vemos que todos queremos lo mismo: la felicidad. Entonces nos vamos a esos puntos comunes y explicamos lo que nosotros podemos contribuir a esta comunicación, etcétera. Hemos visto que esto funciona para todos los temas polémicos. 

¿Es especialista en comunicaciones?
Sí. Bueno yo estudié Ingeniería en realidad, pero luego me moví a Comunicación. Estuve trabajando alrededor de 20 años en la oficina de información del Opus Dei en el Reino Unido. Esto se lleva desde Roma, pero hay puntos neurálgicos como Nueva York, Londres y París que se ocupan de la comunicación mundial. He trabajado ahí y he aprendido a relacionarme con periodistas y medios para entender cómo se hacen la noticias y cómo la gente quiere enterarse de lo que está pasando, etcétera. Con esa experiencia hemos desarrollado todo. Aunque Catholic Voices es un proyecto que no está asociado a Opus Dei de ninguna manera, pues estoy yo y otros amigos que no tienen relación con la obra.

¿Y cómo nace el hecho de querer educar sobre catolicismo?
Esto nace por el viaje del papa. Cuando viene Benedicto hay polémica que dice: “no queremos que venga porque es un papa muy del pasado, es homofóbico, no le interesa la mujer, es misógino”. Estos postulados y narrativas son falsas. Pero se trata de utilizar esta oportunidad donde ha surgido la polémica y la gente quiere saber lo que está pasando para explicar; no para negar nada más y tener pelea, sino que para explicar lo que dice el papa, por qué lo dice y por qué consideramos que no es así.

Si alguien dice: “este señor es misógino”, la idea es que para ellos es muy importante tener en cuenta a la mujer y para nosotros también. Entonces desde este punto común podemos hablar de lo que la Iglesia realmente piensa de la mujer. Y así sobre cualquier tema: la homosexualidad, la familia, el sida o los anticonceptivos. Hay muchos temas que no se entienden y parece que la Iglesia está oprimiendo a la gente o imponiendo sus ideas.

¿Cómo recibió el público este tipo de temas?
Son temas que la gente siente muy fuertemente. Entonces lo que vemos nosotros es que la gente que se opone a mí, a la Iglesia, lo hace por motivos buenos. Por ejemplo, cuando dicen: “para ti es más importante tu doctrina sobre la vida, que la mujer que sido violada y tiene necesidad de acudir a un aborto”. Entonces, hay como una contraposición entre las ideas y las personas reales. Y parece que, como Iglesia, estamos en contra de las personas, y nosotros vamos a explicarles que cuidar a una persona es algo en lo que estamos de acuerdo totalmente, pero para cuidar de esta persona nosotros lo hacemos de esta manera. No le queremos imponer ninguna doctrina, sino que hacer lo mejor para esta persona. No oponernos, sino buscar ese punto en común.

Y yo he visto que incluso esto me ayuda en la vida cotidiana. Yo vengo de una familia grande con muchos hermanos y algunos se han ido de la Iglesia. Antes me costaba un poco hablar de estos temas con ellos, pero, ahora que he entendido que ellos quieren lo mismo que yo, es muy fácil hablar, porque no tengo que pelearme con nadie. Solamente tenemos que hablar de lo que todos queremos y yo puedo explicar cómo lo veo yo.
  

 

¿Qué se puede esperar en la charla de la cena?
Pues es este tema. Lo que voy a hacer es contar un poco sobre la experiencia del viaje del papa y cómo se nos ocurrió la idea (de Catholic Voices) y cómo la pusimos en práctica. De pronto nos encontramos que muchos estudios de la BBC y otros medios nos abrían las puertas. Lo interesante de esto es que venía el papa, se hizo una polémica en un país en donde la religión no cuenta casi nada y de repente se abren muchas puertas.

Cuando llega el papa la polémica se suma, pero esas puertas siguen abiertas. Entonces se necesita gente para entrar en esos estudios y en ocasiones anteriores no había nadie que pudiera explicar y la oportunidad se perdía.

En este caso, se abrían las puertas y nosotros metimos gente en todos esos programas. Los medios estuvieron felices de que por primera vez, en este tipo de historias, podían tener católicos normales que podían hablar de los temas.

Otra cosa muy importante para nosotros fue ir a los obispos y decirles: “nosotros queremos hacer este proyecto, pero no queremos que ustedes lo lleven. Nosotros queremos que nos bendigan y nos dejen hacer”.

Al principio quizá les parecía un poco peligroso dejar hacer a un grupo de personas que no conocían. Pero luego, cuando lo hicimos muy bien, dijeron que esto funcionaba. Tanto así que unos días después de la visita del papa, cuando se reunieron todos los de la BBC que habían hecho los programas, tuvieron como invitado especial al cardenal y le dijeron que les había gustado la visita del papa. El cardenal se declaró “fan”. Lo que quieren ellos y lo que queremos nosotros es lo mismo, construir un mundo mejor y así explicarlo. 

¿Qué otros temas necesita el mundo que sean visibilizados?
Bueno, ahora el mundo está muy polarizado. Yo creo que la migración es un tema superclave, pues parece ser que estás a favor de “todo abierto”, sin restricciones, o estás en contra y que “no venga nadie”. Entonces hay dos posiciones que se están peleando. Y en realidad la gente no se va de casa o de su país porque se le ocurre un día. Es decir, tiene que sufrir mucho para hacer eso. Eso quizá no se entienda. Pero si nos entendemos uno al otro, este problema se puede plantear mejor.

¿Qué vamos a seguir viendo con Catholic Voices?
Bueno creo que el 99.9 % de la Iglesia son laicos, pero los que hablan solo son el otro 0.1 %. Para mí, si nosotros logramos despertar a las personas laicas para hablar, porque tienen tanto qué decir, y conseguimos darle la formación necesaria para que digan las cosas bien, entonces eso es una gran revolución, pues podemos cambiar el mundo.

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