PouncerUn dron comestible

El dron Pouncer está construido con madera y con alimentos deshidratados, suficientes para 100 raciones de comida.
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Usar drones desechables es una idea que ya se ha explorado con el objetivo de hacer llegar provisiones y medicamentos u otro tipo de ayuda a regiones en conflicto, zonas aisladas por cuarentena o lugares que han sufrido algún tipo de catástrofe y a las que resulta difícil acceder de manera terrestre.

La idea con la que se creó este tipo de drones es que sean baratos, que puedan llevar carga útil y que sean capaces de llegar a su destino con precisión. También que el dron esté fabricado con cartón o con cualquier otro material que se degrade de forma natural en un periodo corto de tiempo una vez se ha utilizado, para que no suponga un problema medio ambiental ni tampoco puedan reutilizarse y convertirlos en armas.

Nigel Gifford es el diseñador del dron Pouncer, que está desarrollando con la compañía Windhorse Aerospace. Su creador no se conformó con el hecho que una vez completada su misión, el dron desaparezca sin dejar rastro en el entorno y por eso ha desarrollado un dron que es en sí mismo un recurso útil. Casi toda la estructura del aparato de 165 libras de peso está construida de tal modo que proporciona combustible, agua y raciones de alimentos.

Para que esto sea posible, la aeronave está fabricada con madera que puede romperse y emplearse como combustible, para cocina y calentar y con fibras vegetales que sirven como alimento. El interior de las alas y parte del fuselaje del aparato contienen raciones de comida deshidratada para reducir el peso y el volumen. Según Gifford, con las 110 libras de alimentos contenidos en cada dron se pueden preparar 100 raciones de comida y el tipo de comida puede adaptarse según la región en la que se utilice el dron.
 

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