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Un ropero le salvó la vida a la bebé María Esmeralda y su familia tras la erupción del Volcán de Fuego. Conozca su historia

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La historia de María Esmeralda infundió esperanza entre los guatemaltecos. Espectadores nacionales e internacionales prestaron especial anterior al "rescate de una bebé" luego de la erupción del Volcán de Fuego, que ha dejado más de 109 fallecidos.

El momento en que un rescatista recuperó a la menor de edad se volvió viral en internet, pero poco se sabía del paradero de su familia. De pronto se difundió la noticia de que todo su núcleo familiar había sobrevivido.

 

Iris y Aroldo, los padres de María Esmeralda, dieron una entrevista exclusiva al medio Telediario y narraron su experiencia a dos presentadores de noticias.

Son cinco los hijos de la familia que quedaron con vida. Todos se encontraban reunidos esa tarde y Aroldo decidió salir de la vivienda. Vio cómo se acercaba el lahar de material volcánico y corrió a decirle a su esposa que se quedara adentro.

 "Ay, Aroldo, ahora nos morimos, nos quedamos atrapados", gritaba Iris, desesperada. La decisión de permanecer adentro de la casa hizo que sobrevivieran.

"Era un infierno, el fuego de una tortillería es poco a lo que vivimos", aseguró Aroldo.

"La bebé pataleaba y estiraba sus manos, ya se retorcía, se ahogaba. Le supliqué mucho a mi Dios y oyó mis súplicas, me iluminó mi mente. En ese momento pensé en mi ropero, sino se hubieran muerto, porque ya no aguantaban respirar". Iris, madre de María Esmeralda.

El cielo falso de la estructura los protegió, pero lo que realmente le salvó la vida a María Esmeralda y a sus cuatro hermanas, fue la idea de su madre de meterlas adentro de un ropero.

"A mi esposa se le ocurrió meter a los niños a un ropero. Tiró la ropa, metió primero a la de 10 años, de ahí a la de siete, de ahí a mi niña de tres meses y de ahí a la de tres años. Mi hijo y yo nos paramos a la orilla de la pared, tapándonos la nariz con un trapo y aún así era muy difícil respirar", detalló Aroldo.

Dijo que sus vecinos "sí se quemaron" porque "sus casitas eran de lámina". Uno de ellos falleció.

El momento del heróico rescate se acercaba, gracias a que las torres de telecomunicaciones no sufrieron daños y ellos pudieron comunicarse con la cuñada de Iris.

"Mi cuñada casi de rodillas pedía que nos fueran a rescatar, la brigada se alejaba porque ya iban a ser las siete de la noche", relató Aroldo entre sollozos.

Cuando llegaron los rescatistas, los bomberos y los soldados, los niños fueron los primeros en salir. Luego les entregaron a la bebé... y el resto es la historia que todos conocemos.

 

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