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KmCero503: La casita del árbol en San Salvador

Cuando a un árbol se le cuida y acompaña, se crea la vida. Este es el caso de Mario Herbert, un salvadoreño que ha encontrado la paz y la tranquilidad a 7 metros de altura.

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Un lugar especial  Rodeada de cemento y asfalto, esta casa se convierte en un oasis en la copa de un árbol de mango.

Un lugar especial Rodeada de cemento y asfalto, esta casa se convierte en un oasis en la copa de un árbol de mango. "Mi objetivo era mostrar a las personas que de las cosas sencillas se pueden hacer cosas grandes", asegura Mario.

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Los árboles para las culturas antiguas eran parte esencial de sus vidas por ser su primer cobijo, proveedores de sombra fresca, alimento, refugio de aves y animales silvestres. Para Mario Herberth también es algo especial, pues este salvadoreño, en lugar de pensar en destruir un árbol, aprovechó su cobijo y ha creado en él algo singular: una casita.

Ubicada en la ciudad de San Salvador, esta casita tiene una peculiaridad, y es que cuando uno está en su interior se siente paz y tranquilidad. La pequeña casa de 3 metros cuadrados es cómoda y espaciosa, está ubicada a 7 metros de altura sobre la copa de un árbol de mango y es, sin duda, un lugar único. "Yo sí vivo acá, aunque en invierno, con la lluvia y los rayos, me han dicho mis familiares que mejor busque seguridad.

Pero ya pasando la lluvia regreso acá a mi nido", afirma.

Todas las comodidades. “Esta es una casa multifuncional: como nos podemos tomar un cafecito con pan, podemos poner una hamaquita, podemos poner un colchón o ponemos la sillita y vemos la televisión; hay muchas cosas que se pueden hacer aquí arriba”, comenta Mario.
Decoración. La casa está llena de recuerdos y cosas que él ha ido recolectando con el tiempo y que la hacen especial.

Tags:

  • KmCero503
  • Casa de Árbol

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