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Tour Lejano Este: Macondo bajo el sol

No fue fácil llegar a Conchagua, en La Unión. Un sol implacable y una carretera ardiente nos ponían obstáculos y nos hacían pensar que no finalizaríamos esta etapa.
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Las víctimas. Una culebra zumbadora es de los muchos animales que no logran cruzar esta carretera, en donde no se respetan los límites de velocidad y donde los conductores parecen ir hipnotizados.

A El Delirio, en San Miguel, y Conchagua, en La Unión, los separan unos 60 km de una carretera que es una mezcla de todo: solitaria, larga, llena de subidas, bajadas y curvas; todo esto, sumado al calor y al punzante reflejo del sol, la convierten en una ruta casi hipnótica. Como un espejismo. Se siente como que nunca se van a acabar las cuestas y las curvas. Luego de una sigue la otra, y hay que tener mucha paciencia y calma para no desesperarse.

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De los pocos automóviles que circulan por aquí, todos los conductores, al parecer, piensan que nunca van a llegar a su destino, porque van a una velocidad tal que si algo se les atraviesa, no se detienen. Esto se puede notar en el olor a animales muertos en casi en todo el camino. Pude ver vacas, perros, zopilotes y hasta serpientes muertas a la orilla de la calle.

El calor húmedo de esta zona golpea fuerte. Por más que uno haga, y a pesar de que todavía tenga fuerzas para pedalear, la mente nos juega en contra haciéndonos pensar que ya no podemos más. Fue cuando recordé que la música es una gran cura para el alma y el cuerpo, y saqué mi arma secreta para esos momentos en los que necesitamos concentrarnos: mi fiel radiotransistor. Sintonicé una radio comunal de La Unión, la única en el dial, en la que sonaba la cumbia de Macondo, una melodía hecha en honor de la obra magistral de Gabriel García Marquez, “Cien años de soledad”, en la cual aparece un personaje que se llama Aureliano Buendía.

Después de kilómetros de ardiente carretera, llegamos a Conchagua. Fue un día largo que finalizamos cenando, sin remordimiento, cuatro pupusas.

¿Por qué le dicen zumbadora?
 “Esta es chiquita, y le dicen zumbadora porque no tiene veneno; ella solo muerde y lo ‘pijea’ (golpea) a uno”, comenta Salvador, un poblador del lugar, quien hizo un ademán con su brazo como demostrando el movimiento de látigo del animal.

DATOS DEL RECORRIDO

 410  
km es la distancia total del tour

60
km recorridos en esta etapa

 432
 msnm es la altura máxima alcanzada

 42
grados centígrados fue la temperatura promedio

La cumbia de Macondo
 La canción fue escrita en 1969 por el peruano Daniel Camino Diez-Canseco, y se popularizó en México a partir de 1972 bajo la interpretación de Óscar Chávez. La canción, con un realismos mágico, describe muy bien a sus personajes.

Un largo viaje. Después de 202 km llegamos a Conchagua, un pueblo pequeño pero con bastante actividad turística, en donde hay de todo. Cuentan con un amplio pupusódromo; ese olor a pupusas me despertó el hambre.
Lejano Este. Esta es una zona del país en la que todavía se puede sentir lo salvaje del territorio salvadoreño. El duro clima, la naturaleza y su lejanía de las grandes ciudades la hacen especial.
Exhaustos. A unos 12 km del desvío a El Cuco, pasando Intipucá, me encontré a los cicloturistas Kim y Hassan. El calor del Lejano Este los había vencido.

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